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No es solo cansancio: el cuerpo da estas 9 señales cuando el cortisol permanece elevado durante mucho tiempo
El cortisol cumple funciones esenciales en el organismo, pero una exposición excesiva y sostenida puede generar cambios físicos y cognitivos.
Cortisol elevado: síntomas físicos, efectos en el cerebro y estudios para detectarlo.
El estrés, la falta de descanso y el cansancio pueden aparecer en distintos momentos de la vida y responder a múltiples factores. Aunque suelen relacionarse con el Hormona del estrés cómo identificar el cortisol elevado según la ciencia. , estas sensaciones por sí solas no permiten determinar que exista un exceso de esta hormona.
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El cortisol es producido por las glándulas suprarrenales y participa en procesos fundamentales, como la regulación del metabolismo, la glucosa en sangre, la presión arterial y la respuesta del organismo frente a situaciones de estrés.
Las 9 señales que pueden aparecer cuando existe un exceso de cortisol
Los niveles de cortisol pueden variar naturalmente a lo largo del día. Por eso, para determinar si existe una alteración hormonal no alcanza con observar síntomas aislados.
Cuando el organismo permanece expuesto a cantidades excesivas de cortisol durante un período prolongado, pueden aparecer determinados cambios físicos. Algunos de ellos también forman parte de las manifestaciones asociadas al síndrome de Cushing, una enfermedad poco frecuente.
Entre las señales descriptas se encuentran:
- Aumento de peso, especialmente en la parte superior del cuerpo.
- Rostro más redondeado.
- Acumulación de grasa en la zona del cuello, sobre las clavículas y en la parte superior de la espalda.
- Debilidad o pérdida de masa muscular.
- Piel más fina y propensa a presentar moretones.
- Estrías rojizas o violáceas, particularmente en el abdomen, brazos, pecho y caderas.
- Presión arterial elevada.
- Aumento de los niveles de glucosa en sangre.
- Pérdida de masa ósea.
La presencia de alguno de estos signos no confirma por sí misma un exceso de cortisol. Sin embargo, cuando aparecen varios cambios de manera persistente, puede ser necesario realizar una evaluación médica.
Cómo puede afectar al cerebro un exceso prolongado de cortisol
La exposición sostenida a niveles elevados de cortisol también puede relacionarse con cambios cognitivos y emocionales. Una de las principales fuentes de evidencia sobre este fenómeno proviene de las investigaciones realizadas en personas con síndrome de Cushing.
Una revisión sistemática publicada en Journal of Neuroendocrinology analizó 40 estudios que reunieron a 2.603 personas con síndrome o enfermedad de Cushing. El trabajo encontró una asociación entre esta enfermedad y alteraciones neurocognitivas, síntomas psiquiátricos y una menor calidad de vida.
Entre las manifestaciones estudiadas aparecen dificultades para concentrarse, problemas de memoria, menor claridad al pensar, cambios en el estado de ánimo, depresión y alteraciones de la conducta.
El síndrome de Cushing puede tener diferentes causas. Entre ellas se encuentran determinados tumores de la hipófisis o de las glándulas suprarrenales y el uso prolongado de medicamentos corticoides.
La investigación también señaló que, en las personas estudiadas, una mayor exposición al cortisol antes del tratamiento y una mayor duración de la enfermedad se asociaron con peores resultados cognitivos.
Cómo se puede detectar un nivel elevado de cortisol
Los síntomas sirven como señales de alerta, pero no permiten medir por sí mismos la concentración de cortisol. Cuando existe sospecha de un exceso de esta hormona, los profesionales pueden solicitar diferentes estudios.
Entre las pruebas utilizadas para evaluar el cortisol se encuentran:
- Cortisol en saliva: suele medirse mediante una muestra obtenida durante la noche.
- Cortisol libre en orina: se analiza la cantidad de hormona eliminada durante un período de 24 horas.
- Prueba de supresión con dexametasona: permite observar cómo responde el organismo ante la administración de este medicamento.
Si los resultados muestran un posible exceso de cortisol, el profesional puede indicar estudios complementarios para determinar cuál es la causa.
Estrés cotidiano y exceso de cortisol no son lo mismo
Sentir estrés, cansancio, ansiedad o dificultad para dormir no significa necesariamente que exista un nivel elevado de cortisol. Estos síntomas son frecuentes y pueden tener múltiples explicaciones.
La preocupación aumenta cuando aparecen cambios físicos característicos junto con alteraciones persistentes en el estado de ánimo o las funciones cognitivas, especialmente cuando se presentan varios signos compatibles con el síndrome de Cushing.
Ante un conjunto de síntomas que persiste o progresa, la evaluación médica permite determinar si corresponde realizar estudios hormonales y, en caso de detectar una alteración, investigar su origen.






