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Demencia: los 3 factores que conviene controlar en la mediana edad para cuidar la salud cerebral
Un estudio con más de 12.000 personas encontró una asociación entre 3 factores y menos años de vida sin demencia.
Estos 3 factores de riesgo se asociaron con menos años de vida sin demencia después de los 55 años.
La salud cardiovascular y la salud cerebral están estrechamente relacionadas. Un nuevo estudio realizado por investigadores de NYU Langone Health analizó cómo tres factores presentes durante la mediana edad se vinculan con los años que una persona puede vivir sin desarrollar demencia.
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La investigación siguió durante más de dos décadas a 12.409 adultos que no tenían demencia a los 55 años y evaluó la presencia de hipertensión, diabetes y tabaquismo. Los resultados mostraron que una mayor cantidad de estos factores de riesgo se asociaba con menos años de vida sin demencia.
Los tres factores que se asociaron con menos años sin demencia
El trabajo, publicado en Neurology Open Access, utilizó información del estudio Atherosclerosis Risk in Communities (ARIC), que reúne datos de comunidades de Estados Unidos y cuenta con un seguimiento de varias décadas.
Los investigadores clasificaron a los participantes según la cantidad de factores vasculares que presentaban a partir de los 55 años: ninguno, uno, dos o los tres. Los tres factores analizados fueron:
- Hipertensión: el estudio consideró hipertensión una presión arterial de al menos 140/90 mmHg o el uso de medicamentos para reducirla.
- Diabetes: se tuvo en cuenta el diagnóstico informado por el participante, el uso de medicamentos para tratarla o un nivel de hemoglobina glucosilada (HbA1c) de 6,5% o superior.
- Tabaquismo: se consideró fumadores actuales a quienes mantenían el hábito en el momento de la evaluación. Los exfumadores y quienes nunca habían fumado integraron el grupo de referencia.
La importancia de estos factores radica en su relación con la salud vascular. La hipertensión, la diabetes y el tabaquismo pueden perjudicar los vasos sanguíneos y, a largo plazo, contribuir a procesos que afectan tanto al corazón como al cerebro.
Qué encontró el estudio después de más de 26 años de seguimiento
De los 12.409 participantes, 3.008 desarrollaron demencia durante el período analizado y 5.238 murieron sin haber desarrollado la enfermedad. El seguimiento tuvo una mediana de 26,3 años.
A partir de los 55 años, las personas que no presentaban ninguno de los tres factores estudiados tuvieron un promedio estimado de 30,1 años de vida sin demencia. La cifra descendió a medida que aumentaba la cantidad de factores de riesgo:
- Sin factores de riesgo: 30,1 años sin demencia.
- Un factor: 26,3 años.
- Dos factores: 21 años.
- Tres factores: 17,5 años.
La diferencia entre quienes no tenían ninguno de los factores y quienes presentaban los tres fue de 12,6 años, una cifra que los investigadores redondearon a casi 13 años. Sin embargo, el resultado debe interpretarse como una asociación observada en esta población y no como una garantía de que evitar los tres factores vaya a prevenir la demencia durante un período determinado.
Además, el análisis mostró que la presencia de los tres factores se asociaba con un mayor riesgo de demencia y también con una mayor mortalidad antes de desarrollar la enfermedad. Por eso, los años de "vida libre de demencia" reflejan tanto el momento en que aparece el diagnóstico como la supervivencia general.
Por qué la mediana edad es una etapa importante
Los investigadores consideran que los factores de riesgo vascular pueden ejercer efectos durante muchos años antes de que aparezcan los primeros síntomas de demencia. Por eso, controlar la presión arterial, prevenir o tratar la diabetes y evitar el tabaquismo puede formar parte de las estrategias destinadas a proteger la salud cardiovascular y cerebral a largo plazo.
El estudio no evaluó todos los factores que pueden influir en el riesgo de demencia. La actividad física, la alimentación, el consumo de alcohol, el aislamiento social, el nivel educativo y otros aspectos también pueden intervenir en la salud cognitiva.
Además, la demencia tiene múltiples causas y factores de riesgo. No existe una estrategia que permita garantizar que una persona nunca desarrollará la enfermedad.
Los resultados, sin embargo, refuerzan una idea que ya aparece en investigaciones previas: cuidar la salud vascular durante la mediana edad también puede contribuir a proteger el cerebro durante el envejecimiento.





