En tan solo 6 meses desde su lanzamiento, Bianchi logró una de las primeras exportaciones de vino argentino en lata, en este caso a Suiza, un destino top de Europa, que importa casi el 70 % de los vinos que consume.
El vino en lata es tendencia en el mundo. Primero arrasó en EEUU duplicando su consumo y ahora llegó a Europa, para acompañar el verano en el hemisferio norte.
Allí, bajo el sol, el objetivo es pasarla bien y la lata suma espacios de consumo frente a la botella de vidrio. ¿La razón? Es un envase práctico, fácil de transportar, que se enfría rápido y es adaptable a distintos momentos del día.
Estas características, valoradas por los jóvenes en todo el mundo, se suman a un consumo más casual, individual y espontáneo.
Lee la nota completa en ElMalbec.com.ar





