Fallo dividido: absuelven al psiquiatra que atendía al hombre que asesinó a un policía en la esquina del MALBA
El caso tuvo una enorme repercusión pública en 2020 cuando se conocieron las imágenes del asesinato del policía en pleno barrio de Palermo.
El hecho ocurrió en septiembre de 2020 en el barrio porteño de Palermo.
En un fallo dividido, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la absolución del psiquiatra que atendía al hombre que mató a un policía en septiembre de 2020 en la esquina del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), en el barrio porteño de Palermo.
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El caso tuvo una enorme repercusión pública cuando se conocieron las imágenes de un transeúnte que, con un cuchillo, amenazó a un grupo policías y apuñaló en el pecho al inspector de la Montada de la Policía Federal Juan Pablo Roldán (34) cuando intentaba convencerlo de que soltara el arma.
Los jueces Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, junto al conjuez Jorge Morán, desestimaron el recurso de la fiscalía y la familia del policía. Según entendieron el planteo de la fiscalía era inadmisible por aplicación del artículo 280 del Código Procesal en lo Civil y Comercial, y la presentación de la querella no cumplía con las formalidades de la acordada 4/2007.
En minoría, el juez Horacio Rosatti y la conjueza Carolina Robiglio votaron por hacer lugar al planteo de los acusadores: revocar el fallo y ordenar que se dicte una nueva sentencia. Así, quedó firme la absolución dictada por el tribunal oral y la Cámara Nacional de Casación Penal.
El auto del crimen, Rodrigo Facundo Roza, comenzó a atenderse con el psiquiatra Jorge Monforte en noviembre de 2014. Fue diagnosticado con “trastorno esquizofrénico de tipo paranoide continuo” con “incapacidad psíquica de más del 90% casi total y permanente, desde el inicio del tratamiento”. Tres meses después, en febrero de 2015, Monforte le recetó medicación.
A principios de 2020 el paciente discontinuó su consulta médica. Unos días antes del homicidio de Roldán, los hermanos de Roza le avisaron al psiquiatra que el hombre de 51 años había dejado la medicación y que había comenzado a hablar raro y a tener delirios persecutorios. Tras hablar con su paciente, Monforte ordenó el ajuste de la medicación y pautó que lo vería en octubre.
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El 28 de septiembre del 2020, Roza apareció en la zona de Palermo con un cuchillo de carnicero. Empezó a gritar que los iba a matar a todos en la esquina de San Martín de Tours y la Avenida Figueroa Alcorta. Allí estaban unos policías, entre los cuales estaba Juan Pablo Roldán, de 33 años y padre de un niño de 4 años, que se desempeñaba como inspector en el Cuerpo de Policía Montada. Roldán intentó neutralizar al hombre que con un cuchillo amenazaba a clientes de un bar.
Pero el hombre le clavó el cuchillo cerca del pecho. Ante esta agresión, el policía extrajo su arma reglamentaria y disparó contra su agresor. La secuencia quedó registrada tanto por las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano de la Policía de la Ciudad como las de los edificios de la zona. Roldán fue trasladado al Sanatorio Mater Dei, donde falleció horas después del ataque, producto de una hemorragia interna y externa. Por su parte, Roza fue internado en el Hospital General de Agudos “Dr. Juan Fernández”, donde murió en la madrugada del 29 de septiembre de 2020.
La familia de Roza apuntó contra el desempeño del psiquiatra, a quien le habían solicitado su atención en los días anteriores al ataque. El Tribunal Oral primero y luego la Cámara de Casación dispusieron la absolución del psiquiatra.
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La Procuración General de la Nación, con la firma de Eduardo Casal, le pidió a la Corte Suprema que revocara la decisión. Se sostuvo que el psiquiatra no solo no solo incumplió su deber de actuar frente con la situación de urgencia que presentaba el paciente y estaba en su conocimiento, sino que además infringió la obligación de informarse respecto de los que se debía hacer en ese escenario. El profesional “desconocía las normas de la ley de salud mental” como habría admitido al conversar con el hermano del paciente.
Rosatti y Robiglio, siguiente el dictamen de la Procuración, se pronunciaron por revocar la sentencia, pero la mayoría integrada por Rosenkrantz, Morán y Lorenzetti sellaron la suerte del caso al rechazar los planteos del Ministerio Público y la querella.





