El bioquímico Alfredo Sadonio y su familia jamás olvidarán la noche del 29 de diciembre de 2020, cuando decenas de policías se presentaron en su vivienda particularde la ciudad de Santa Fe y se lo llevaron esposado a la cárcel de Las Flores. Allí estuvo durante diez días, sospechado de haber planificado el asalto al empresario Hugo Oldani, que el 11 de febrero del año pasado fuera asesinado en una galería céntrica de la ciudad.
Debieron transcurrir 48 horas para que Sadonio pudiera saber por qué estaba en la cárcel. Fue recién entonces cuando su abogado, Martín Durando, le explicó que era uno de los sospechosos de haber planificado el homicidio de Oldani y que, según el fiscal Gonzalo Iglesias, existían unas 600 llamadas telefónicas que lo vinculaban con otro hombre supuestamente involucrado en el crimen. Sadonio quedó perplejo. No sólo porque ni siquiera sabía quién era Hugo Oldani, sino porque jamás había realizado esas llamadas.
El 9 de febrero de este año, Aire Digital confirmó que aquellas comunicaciones jamás habían existido y que se trató de un error humano cometido en el Órgano de Investigaciones del Ministerio Público de la Acusación al ingresar los datos a una computadora.
Pero éste no fue el único elemento que permite suponer desde un principio que Sadonio fue encarcelado por equivocación. Antes, se realizó una rueda de reconocimiento y la persona que supuestamente lo había acusado ni siquiera pudo identificarlo. Y el día del asesinato de Oldani, el bioquímico se encontraba trabajando en la localidad de Ataliva.
A pesar de estos datos, tres meses después de la detención todavía no se dictó el sobreseimiento definitivo de Sadonio en esta causa.
Computadoras, celulares y dinero en efectivo
Aquel 29 de diciembre, los investigadores se llevaron de la casa del detenido y de la farmacia de su esposa todas las computadoras y teléfonos celulares que encontraron. Debieron pasar casi 90 días para que la Justicia decidiera devolver una notebook, perteneciente a una hija de Sadonio que es médica en el Hospital Iturraspe y que en este dispositivo guardaba información relacionada con pacientes con covid.
Hasta el momento, el resto de los celulares y computadoras de Sadonio y su familia continúa en manos del MPA, a pesar de que no encontraron ningún elemento que pudiera vincular al bioquímico con el asesinato de Oldani.
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También se llevaron dinero en efectivo que encontraron en la casa. Y tampoco fue devuelto.
Frente a las demoras en la devolución de estos elementos y el hecho de que la causa penal continúa abierta; ante el silencio de los investigadores y la falta de respuestas por parte del MPA; Alfredo Sadonio tomó una decisión. Durante la noche del 14 de marzo pasado no podía conciliar el sueño debido a la impotencia. Entonces, resolvió que era hora de presentarse personalmente en el MPA para hablar con el fiscal regional, Carlos Arietti, sobre lo que está sucediendo.
La nota de Sadonio, la respuesta de Arietti
El 15 de marzo se dirigió al MPA con una nota dirigida al fiscal regional, que decía lo siguiente:
"De mi mayor consideración:
soy Alfredo Manuel Sadonio, 60 años de edad, DNI ..., de profesión bioquímico, domiciliado en.... Como imputado por medio de interpretaciones arbitrarias del testimonio de un declarante de la causa Oldani y pruebas consistentes en llamadas telefónicas inexistentes y como ciudadano preocupado por la gran cantidad de irregularidades en la prosecución de la causa, le solicito una audiencia para el día y hora que usted disponga, a efectos de poder presentarle documentación respaldatoria de lo que le estoy manifestando.
Además, considero que el fiscal interviniente en la causa, Dr. Gonzalo Iglesias, desde hace tiempo carece de la objetividad necesaria para llevar adelante la investigación, que a esta altura de los hechos no tiene razón de continuar, y que al caerse la imputación: ese día me encontraba trabajando en Ataliva, la ronda de reconocimiento fue negativa y las llamadas nunca existieron, todas las escuchas e investigaciones a nuestros perfiles sociales no arrajron resultado positivo y en todo el legajo fiscal no se hace ninguna referencia a mi persona. Además, el Sr. Kaipl declaró que no me conoce y aportó datos certeros sobre otra persona a investigar, que sí estámencionada en el legajo fiscal.
A la espera de una respuesta favorable de su parte, lo saludo atentamente".
La respuesta de Arietti llegó un semana después, y partir de argumentos legales, le dijo a Sadonio que no lo atendería y tampoco recibiría documentación alguna de manera personal. Le planteó que, si tiene algo para decir, debe hacerlo ante el juez y el fiscal de la causa. El mismo que, para Sadonio, carece de la objetividad necesaria para tomar decisiones en este caso.
Así le respondió textualmente Arietti al bioquímico Alfredo Sadonio, detenido el 29 de diciembre del año pasado a partir de llamadas que jamás existieron.
"Ref. Alfredo Manuel Sadonio solicita audiencia con el fiscal regional:
1.- Por recibido. En relación a la solicitud de audiencia efectuada por el compareciente, hágase saber al mismo que le asiste el derecho de ser oído y declarar -art. 101, inc. 4; 110, 112, 274, 280 del CPP- ante el juez y el fiscal de la causa, pero siempre en presencia de su abogado defensor.
2. En relación a lo solicitado en el segundo párrafo de la nota cabeza de las presentes actuaciones, procédase a extraer copias de las mismas a fin de dar inicio en el sistema de Mesa de Entradas y seguimiento de Documentación PANOPTES, el trámite correspondiente a la solicitud del apartamiento - art. 12 ley 13.013. Notifíquese utilizando preferentemente las nuevas tecnologías de comunicación digital a los fines de agilizar y simplificar la realización de tal diligencia (Art. 18, inc. 2 y art. 3 inc. 6 ley 13.013)".
A tres meses de haber sido detenido por orden del fiscal Gonzalo Iglesias, con la certeza de que las supuestas llamadas incriminatorias jamás existieron y sin que aparezcan elementos que pudieran comprometerlo en las computadoras y celulares secuestrados; la causa contra Sadonio sigue abierta, los dispositivos electrónicos y el dinero de la familia continúan en manos del MPA.
Mientras tanto, Arietti le sugiere que hable con el fiscal y el juez de la causa y que, si no está conforme con lo actuado, inicie el trámite correspondiente para apartar al fiscal.
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