menu
search
Jorgelina Hiba | Ambiente | Cambio climático | Santa Fe

Las cuatro mayores amenazas globales de esta década son ambientales y Santa Fe no está exenta

Para los expertos que se reunirán en el Foro de Davos, en Suiza, el clima extremo tensiona como nunca antes la vida humana sobre el planeta. Santa Fe es una provincia afectada.

Los cuatro primeros grandes riesgos globales que enfrenta la humanidad en los próximos años son de carácter ambiental y tienen que ver con fenómenos meteorológicos extremos, cambios críticos en el sistema terrestre, pérdida de biodiversidad y colapso de los ecosistemas y escasez de recursos naturales.

Así se desprende del informe de Riesgos Globales 2024 del Foro Económico Mundial de Davos, la gran cita mundial a la que cada invierno europeo acuden presidentes, empresarios, lobistas y tomadores de decisiones del alto mundo de las finanzas y de la política, y que este año contará por primera vez con la presencia del presidente Javier Milei.

Riesgos Globales 2024’ es un trabajo elaborado por las aseguradoras de alcance global Marsh McLennan y Zurich Insurance Group, y sintetiza las preocupaciones de unos 1.500 expertos de diferentes áreas consultados sobre los peligros potenciales que enfrenta la humanidad a dos y a diez años. A corto plazo (dos años), además de los fenómenos meteorológicos adversos, aparece la desinformación.

LEER MÁS ► Las organizaciones ambientalistas piden al gobierno que no destruya las leyes de protección de la naturaleza

protesta contra cambio climático día mundial del ambiente.jpg

Los resultados resaltan una perspectiva predominantemente negativa para el mundo en el corto plazo, que se espera empeore. Mientras que el 30% de los expertos mundiales creen que hay una elevada probabilidad de catástrofes globales en los próximos 2 años, casi dos tercios esperan que esto ocurra en la próxima década.

Impacto del clima en Santa Fe

Argentina, cuya economía depende en buena parte del clima, es un país particularmente expuesto a estos riesgos. Santa Fe, dentro del escenario nacional, también debe prestar atención a esta alerta: tanto por su ubicación geográfica en el centro del país como por su perfil económico, muy ligado a la agroindustria, este territorio tiene una alta exposición a estas amenazas.

Un informe del IPEC de mediados del año pasado revelaba que la provincia fue una de las más afectadas por los tres ciclos consecutivos de La Niña, con severos daños en sus cultivos y un impacto económico de dimensiones pocas veces vista: fue así que los tres principales cultivos agrícolas de la región (trigo, soja y maíz), mostraron durante la campaña 2022/23 un importante descenso de la producción.

LEER MÁS ► El norte provincial sigue complicado: bajó el agua de lluvia, pero desbordó el Arroyo El Rey

sequía en el norte de santa fe (19).jpg
El efecto de la sequía en Santa Fe.

El efecto de la sequía en Santa Fe.

Durante la última campaña, y como resultado directo del clima extremo, la siega de trigo en suelo santafesino bajó un 61,2% respecto del ciclo anterior, mientras que los volúmenes de porotos de soja cayeron un 53,7% y el maíz se derrumbó hasta un 72,3%. Solo durante el primer semestre del año pasado, las exportaciones agroindustriales originadas en Santa Fe se desplomaron un 37,4% respecto al año anterior, por una cifra cercana a los 4.399 millones de dólares.

Naturaleza en peligro

A nivel global, las cuestiones ambientales aparecen con claridad como las más preocupantes en el escenario de riesgos a corto y mediano plazo: para el 60% de los expertos consultados, los fenómenos meteorológicos extremos serán la principal amenaza global en 2024.

Es así que el clima extremo, los cambios críticos en los sistemas terrestres, la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas, así como la escasez de recursos naturales y la contaminación, representan varios del top ten de riesgos más graves de la próxima década.

El estudio también advierte que los países más vulnerables al clima extremo o a conflictos armados “se verán cada vez más excluidos de una infraestructura digital y física muy necesaria”, así como de inversiones ‘verdes’ y otros recursos económicos y comerciales.

LEER MÁS ► Agenda ambiental 2024: entre la crisis climática y la incertidumbre nacional

Cambio climático.jpeg

"Reflejando los resultados del año pasado, la gravedad percibida de pérdida de biodiversidad y colapso de ecosistemas empeora más que todos los riesgos", dice uno de los estudios.

“A medida que las capacidades adaptativas de estos Estados frágiles se erosionan más, las relaciones sociales y los impactos ambientales se amplifican”, afirma el texto, que agrega que estos riesgos “llevarán la capacidad de adaptación humana al límite. Reflejando los resultados del año pasado, la gravedad percibida de pérdida de biodiversidad y colapso de ecosistemas empeora más que todos los riesgos".

Muchos señalaron que existe un miedo creciente a que el capitalismo global "no pueda adaptarse" a un mundo con un aumento de temperatura global de tres grados por encima de los valores promedio de la era preindustrial. “Los efectos del calentamiento se sienten a nivel sistémico, intensificando los impactos en los alimentos, seguridad hídrica y sanitaria", se advierte en el documento.

Seguridad alimentaria

Un punto central del informe es el que advierte sobre la presión creciente que el clima extremo genera sobre los sistemas productivos de alimentos, más que nada en países periféricos con menores o peores recursos para adaptarse o prevenir desastres naturales cada vez más intensos y recurrentes.

Por eso, el trabajo habla de "impactos inmediatos" que ya son palpables y que tienen efectos sobre la economía, como la reducción de la productividad agrícola y las pérdidas simultáneas de cosechas en regiones claves para la agroalimentación mundial, como pasó durante los tres últimos años en la región central de la Argentina.

En el escenario internacional, "los cambios en productividad agrícola y disponibilidad de agua podría alterar los patrones y alianzas comerciales globales", alerta el informe.