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Jorgelina Hiba | Ambiente | Fenómeno del Niño | Bolsa de Comercio de Rosario

El pronóstico de un fenómeno de El Niño se desinfla y pasa de "fuerte" a "moderado"

Un informe de la Bolsa rosarina recorta las chances de que las lluvias en la región sean mucho más fuertes que las habituales. Igual, se espera agua para la primavera y el verano.

De "muy fuerte" a "fuerte" y de "fuerte" a "moderado". La ocurrencia del fenómeno de El Niño, asociado en la región central de la Argentina con precipitaciones por encima de los promedios históricos (algo que, por ejemplo, desde el sector agropecuario esperan con ansiedad después de tres años seguidos de una sequía pocas veces vista) parece desinflarse a medida que avanza el invierno, según un informe publicado esta semana por los expertos en clima de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

“El océano no termina de acoplarse con la atmósfera y no se potencia la actividad de los vientos que son responsables del transporte de humedad”, dice en el trabajo el consultor Alfredo Elorriaga.

Argentina está dejando atrás lo que muchos expertos consideraron como la peor sequía de su historia contemporánea después de tres años seguidos de La Niña, que en esta región se expresa a través de lluvias menores a las esperadas.

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Según estimaciones de la Bolsa, los efectos de la falta de agua en las campañas agrícolas significaron una pérdida de ingresos de alrededor de 20 mil millones de dólares a nivel nacional.

Menor intensidad

Si bien se suele hablar de El Niño de forma popular, el nombre correcto de este fenómeno es ENOS (El Niño Oscilación del Sur), porque su formación depende de dos fenómenos simultáneos: el calentamiento de una parte del océano Pacífico (El Niño propiamente dicho) y la respuesta de la atmósfera ante esto, que es la oscilación del sur.

Según el reporte de la Bolsa, las últimas actualizaciones de la NOAA (la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera) estadounidense muestran valores distintos a los que se proyectaban hasta hace un mes, así como un cambio de intensidad en el fenómeno de El Niño, que marca que el esperado Niño “fuerte” pasaría ser un Niño “moderado”.

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La intensa sequía, que duró al menos tres años, provocó millonarias pérdidas en el sector agropecuario argentino.

La intensa sequía, que duró al menos tres años, provocó millonarias pérdidas en el sector agropecuario argentino.

“El océano no se termina de acoplar con la atmósfera y no se potencia la actividad de los vientos, que son los principales responsables del transporte de la humedad”, explica Elorriaga, quien detalló que el comportamiento de los vientos “es otra de las variables que define la intensidad del fenómeno, además de las anomalías de las temperaturas que se miden en el Pacífico Ecuatorial”.

El impacto en el agro

¿Qué significa esta atemperación de El Niño para los productores agropecuarios argentinos, sobre todo para los de la región núcleo? Desde la Bolsa señalaron que lo primero que vale la pena dejar en claro es que el evento Niño “va a estar presente durante la campaña gruesa 23/24”, ya que las anomalías térmicas –que son variables más estables como predictor de los modelos meteorológicos– “siguen mostrando un calentamiento muy importante”.

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Lo que cambia, entonces, es la importancia que tendrá este fenómeno ante el resto de las demás variables que determinan las lluvias de la región pampeana. “El Niño será una pieza clave para que Argentina cuente con un mayor aporte de humedad, pero otras variables como los efectos regionales tendrán mayor importancia que hace un mes. O sea, dependeremos más de efectos que no son posibles de cuantificar a largo plazo”.

Hasta hace un mes, el análisis de los algoritmos mostraba el efecto de un Niño fuerte sobre las lluvias en la región núcleo agropecuaria, con estimados de precipitaciones mensuales desde octubre hasta enero del año próximo que –en general– superaban a las medias por un 40 a un 60%. Hoy, con un Niño moderado, las lluvias mensuales proyectadas para dicho período estarían entre un 30 a 40% por encima de lo normal, explicaron desde esa entidad.

Semana seca y caliente

El último reporte meteorológico de la BCR destaca que estamos atravesando “una semana sin lluvias y con marcado ascenso térmico”, con máximas que rozaron los 30 grados centígrados en diferentes puntos de la provincia. “Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo fueron escasas precipitaciones sobre el sudeste de la región, con el registro más alto de apenas 3 milímetros en Bigand”.

“Con este panorama, y las modestas precipitaciones recibidas en los últimos siete días, las reservas de agua en el suelo se mantienen sin cambios significativos. En el este de Santa Fe y centro/este de Buenos Aires la humedad está de adecuada a abundante. Hacia el oeste, el nivel de reservas decrece, prevaleciendo condiciones de escasez hídrica y núcleos aislados de sequía, principalmente en el sur de Córdoba”, señala el documento, que agrega que para alcanzar el estado óptimo de las reservas de humedad hace falta que en las próximas dos semanas los acumulados alcancen entre 20 y 100 milímetros en el centro/oeste de la zona.