La ciudad de Venecia, en el norte de Italia, vive una verdadera pesadilla. Después de las graves inundaciones de noviembre y diciembre, el fenómeno de la marea baja dejó a muchos canales sin agua y los transformó en un lodazal.
Las góndolas quedaron varadas en el barrio y hay mucha preocupación por como puede afectar esta situación al turismo. La marea bajó unos 50 centímetros y complicó seriamente la navegación en la mayoría de los canales.
El fenómeno, que ya pasó muchas veces y tiene el nombre de las sequías de la Befana, y complica el acceso a los distritos de San Polo y Santa Croce. En los canales más importantes, como el Gran Canal, se puede navegar sin dificultades.
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