“Logramos la meta de completar nuestra fuerza nuclear estatal en 2017”, dijo Kim, quien recalcó la necesidad de “producir en masa cabezas nucleares y misiles balísticos y acelerar su despliegue”.
Kim Jong-Un dijo que tiene un “botón nuclear” en su escritorio.
El dictador norcoreano sostuvo que su país es “una nación responsable que ama la paz”, y agregó que, mientras no haya una agresión, Corea del Norte “no tiene la intención de usar los poderes nucleares”.
Como si fuera poco, instó a Washington y Seúl a poner fin a sus maniobras conjuntas, criticadas por el régimen al considerarlas un ensayo de invasión a su país, y tendió una mano al país vecino afirmando que Norte y Sur deben mejorar sus relaciones.
De esta manera, Corea del Norte podría enviar una delegación a Corea del Sur para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018.
“Estamos dispuestos a tomar las medidas necesarias, incluido el envío de nuestra delegación” a los Juegos que se celebrarán en la ciudad surcoreana de Pyeongchang, declaró Kim.
Corea del Norte intensificó sus pruebas armamentísticas el año pasado con el lanzamiento de una veintena de proyectiles, tres de ellos intercontientales, y la realización de su sexta y más potente prueba nuclear hasta la fecha el pasado septiembre.
Fuente: Big Bang News
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