A cuatro meses de haber asumido, el presidente de Perú, Pedro Castillo, enfrentó una moción de censura tras ser acusado por el Congreso y la Justicia de gestiones irregulares para favorecer la situación de empresas y personas ante la autoridad tributaria y facilitar el ascenso de militares cercanos, así como en reuniones con empresarios y ejecutivos en un domicilio privado, al margen de la actividad oficial.
Sin embargo, el martes el mismo Congreso unicameral de ese país rechazó la destitución y quedó descartado un juicio político.
"Lo estaban acusando por incapacidad moral aunque no había ninguna acusación ni investigación judicial", contó este jueves en AIRE el analista internacional Andrés Repetto, en una entrevista con Luis Mino en Ahora Vengo.
"Necesitaban 52 votos para arrancar el proceso, pero hubo 46 y no se pudo. Castillo negoció situaciones que le dieron ese aire", señaló Repetto.
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"No es un golpe ni intento de golpe porque hay un proceso constitucional que lo permite. Pero es una visión bastante poco democrática querer golpear a un presidente a los cuatro meses de gobierno y no tratar de ver cómo se soluciona la crisis", opinó el especialista.
"De los 130 se necesitan 87 votos para destituirlo", contó Repetto que afirmó que no es un tema de "izquierda o derecha" sino de "las debilidades institucionales de los sistemas".
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