Crisis en Bolivia: el gobierno busca destrabar los bloqueos y La Paz sufre un duro desabastecimiento

La Crisis en Bolivia se profundiza con 15 puntos de bloqueo. El desabastecimiento de alimentos y combustibles golpea fuerte a la sede de gobierno.

Manifestantes participando en una protesta para exigir la renuncia del presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, en la ciudad de El Alto, Bolivia.

Manifestantes participando en una protesta para exigir la renuncia del presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, en la ciudad de El Alto, Bolivia.

La crisis en Bolivia se agrava tras dos semanas de intensas protestas de sectores sindicales, campesinos e indígenas. Los manifestantes exigen aumentos salariales y demandan la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió hace apenas seis meses. La tensión crece en las calles del centro político y administrativo del país vecino.

Las protestas cortaron la circulación de las principales rutas nacionales, inmovilizando el transporte de insumos clave. Se registran al menos 15 puntos de conflicto activos en los accesos clave. La falta de respuestas oficiales inmediatas radicalizó las medidas de fuerza en las últimas horas.

A raíz de los cortes prolongados, los precios de los productos de primera necesidad se dispararon en los mercados locales. Los hospitales locales ya denuncian faltantes preocupantes de oxígeno y medicamentos para atender emergencias. El desabastecimiento ya es una realidad crítica para miles de familias.

Estados Unidos denunció una “crisis humanitaria” por los bloqueos y enfrentamientos en Bolivia.
Estados Unidos denunció una “crisis humanitaria” por los bloqueos y enfrentamientos en Bolivia.

Estados Unidos denunció una “crisis humanitaria” por los bloqueos y enfrentamientos en Bolivia.

Crisis en Bolivia: qué reclaman los manifestantes y la COB

Las movilizaciones tienen como principal actor a la Central Obrera Boliviana (COB), la organización gremial más importante del territorio. Lo que comenzó como un reclamo sectorial escaló rápidamente hacia una crisis política de magnitudes imprevisibles. Las demandas principales del sector movilizado incluyen:

  • Un aumento salarial urgente del 20% para trabajadores urbanos y rurales.
  • La renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz.
  • El freno a las reformas de corte liberal en minería y gas.

A las protestas de la COB se sumaron los maestros rurales y los mineros artesanales, estos últimos enfrentados fuertemente con la policía. El gobierno intentó establecer un corredor humanitario para abastecer a la población, pero las fuerzas de seguridad fueron repelidas con piedras y cargas de dinamita por los huelguistas.

Un agente antidisturbios retira piedras de una carretera bloqueada por manifestantes rurales en Lipari, departamento de La Paz, Bolivia, el 16 de mayo de 2026.
Un agente antidisturbios retira piedras de una carretera bloqueada por manifestantes rurales en Lipari, departamento de La Paz, Bolivia, el 16 de mayo de 2026.

Un agente antidisturbios retira piedras de una carretera bloqueada por manifestantes rurales en Lipari, departamento de La Paz, Bolivia, el 16 de mayo de 2026.

La sombra de Evo Morales detrás de la Crisis en Bolivia

El expresidente Evo Morales permanece refugiado en su bastión del Chapare, debido a una orden de captura judicial por presunta corrupción de menores. Aunque no lidera las marchas formalmente, analistas locales afirman que el conflicto beneficia directamente sus planes políticos frente al gobierno de turno.

De hecho, un grupo masivo de simpatizantes del exmandatario marchó durante seis días seguidos para unirse a las protestas en La Paz. En paralelo, militantes leales a Morales ocuparon el aeropuerto de Chimoré, bloqueando las pistas con piedras y troncos para impedir cualquier operativo policial que intente detener a su líder.

Seguidores de Evo Morales tomaron el aeropuerto de Chimoré, en el Trópico de Cochabamba.
Seguidores de Evo Morales tomaron el aeropuerto de Chimoré, en el Trópico de Cochabamba.

Seguidores de Evo Morales tomaron el aeropuerto de Chimoré, en el Trópico de Cochabamba.

El impacto internacional y el futuro de la Crisis en Bolivia

La administración del presidente estadounidense Donald Trump respaldó explícitamente la gestión de Rodrigo Paz. La Oficina de Asuntos para el Hemisferio Occidental condenó los bloqueos y denunció que las acciones opositoras buscan desestabilizar al gobierno democrático.

Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó la situación como una “insurrección popular” y ofreció su mediación formal. En tanto, la Argentina envió dos aviones Hércules con asistencia humanitaria para paliar la emergencia sanitaria que golpea a los hospitales bolivianos.

Especialistas aseguran que la continuidad del gobierno no peligra de inmediato, pero advierten que la luna de miel terminó de forma prematura. El mandatario arriesga quedar sumamente debilitado, comprometiendo su agenda de reformas económicas orientadas a atraer inversiones extranjeras en áreas clave como el gas y la minería.

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