El despertador fue la sirena. Y segundos después la gente empezó a correr en la calle. A las 6 de la mañana, la periferia de Lviv fue blanco de un bombardeo en un depósito de aviones del aeropuerto. Las advertencias del sonido de las sirenas del martes pasado se hicieron realidad este viernes, mientras comenzamos el viaje a la ciudad de Kiev.
Según los primeros reportes de los medios locales, cuatro misiles impactaron en un depósito de aviones que está detrás del aeropuerto de Lviv. Los ucranianos se despertaron con esa noticia aterradora, en una ciudad que hasta ahora había estado indemne de los bombarderos. Este nuevo escenario plantea una extensión del radio del conflicto. Hasta las 9 de la mañana, el gobierno ucraniano no reportó víctimas de este ataque.
El bombardeo se produjo dos horas antes de que empecemos un viaje cargado de incertidumbre hacia Kiev, una de las ciudades más asediadas por los ataques rusos. La salida de Lviv fue compleja por el despliegue militar de las últimas horas tras el bombardeo. Los controles son más exhaustivos ante la tensión que provocaron las bombas. Los soldados se muestran irascibles.
El enviado especial de AIRE en Ucrania, Germán de los Santos, contó este viernes en Creo, el programa de José Curiotto, cómo se vivió el primera ataque de los rusos a la ciudad de Lviv a primera hora de la mañana. “Tuvimos una mañana agitada. A las seis y media empezaron a sonar las sirenas sin parar, que nos despertaron", dijo de los Santos, que luego partió para Kiev.
“Ya dejamos la ciudad de Lviv y estamos en plena ruta hacia Kiev. La sensación y lo que se ve en este momento es un recrudecimiento de la guerra como se veía previendo hace dos o tres días, que las tropas rusas iban a incrementar el asedio a las principales ciudades de Ucrania”, contó el periodista. Y agregó: “Esto marca que se amplía el anillo de poder de las tropas rusas en ciudades que no habían sido bombardeadas hasta ahora".
El viaje a Kiev
Con toda la incertidumbre que un país en guerra plantea, el enviado de AIRE emprendió su viaje a Kiev, la capital ucraniana. En apenas 130 kilómetros, hubo diez controles militares.
“Hay controles militares por todos lados, con telas de camuflaje y gente fuertemente armada en la ruta. Se ven una especie de barricadas hechas con perfiles de hierro, que se usan para evitar el paso de los tanques. Se ve un país con un despliegue militar importante”, contó de los Santos.
“Vamos hacia Kiev, esperamos llegar antes de las 19 horas en Ucrania, cuando empieza el toque de queda en todo el país”.
El bombardeo a un depósito de aviones del aeropuerto de Lviv
El alcalde de la ciudad ucraniana de Lviv, Andriy Sadovi, anunció que "misiles" rusos habían destruido un taller y un depósito de reparación de aviones en el aeropuerto.
"Varios misiles han impactado una fábrica de reparación de aviones. El edificio quedó destruido por los disparos. El funcionamiento de la fábrica había sido suspendido previamente, con lo que no hay víctimas por ahora", escribió en Facebook.
Un periodista de la agencia AFP pudo observar una cortina de humo elevarse hacia el cielo en esa zona, así como vehículos de policía y ambulancias en esa dirección. Todo indica que el ejército ruso está ampliando su radio de acción y el domingo bombardeó una base militar ucraniana en esta región, causando al menos una treintena de muertos.
El gobierno ruso no confirmó esta acción denunciada por Ucrania, pero sí anunció que la aviación y la defensa antiaérea propias derribaron otros seis drones ucranianos, uno de ellos un Bairaktar, de fabricación turca, en un ataque que se produjo anoche, informó este viernes el Ministerio de Defensa ruso.
"Anoche la aviación y la defensa antiaérea de la Fuerza Aeroespacial de Rusia derribaron en el aire a otros seis aviones no tripulados, uno de ellos un Bairaktar TB2", dijo el portavoz de la institución, el general mayor Ígor Konashenkov, en una comparecencia ante la prensa que reseñó la agencia de noticas rusa Sputnik.
En la ofensiva aérea, agregó, fueron destruidos 81 objetivos militares ucranianos, entre ellos cuatro lanzacohetes múltiples, tres centros de mando, ocho arsenales y equipos militares concentrados en 28 áreas.
Desde que comenzó la invasión a Ucrania, hace 23 días, las fuerzas de Rusia destruyeron más de 1.400 tanques y otros equipos blindados, agregó el portavoz.
"En total desde el inicio de la operación especial (como Rusia denomina la invasión militar) han sido destruidos 183 drones, 1.406 tanques y otros vehículos blindados, 138 lanzacohetes múltiples, 535 cañones y morteros, así como 1.197 automóviles militares", detalló.






