menu
search
Internacionales Kiev | AIRE en Ucrania | Ucrania

AIRE en Ucrania: entrar de noche a Kiev, una ciudad fantasma en la que sólo se ve el resplandor de las bombas

El enviado especial de AIRE, Germán de los Santos, recorrió una de las rutas que todavía conectan Lviv con Kiev. Hay barricadas militares cada un kilómetro y alertas de bombardeo. En la capital ucraniana, las calles están desiertas y se ven los "fogonazos" de las explosiones.

Cuando empezaba a atardecer y la luna aparecía de improviso sonó una notificación en el celular de Dima, un ucraniano que saca refugiados hacia la frontera y nos trajo este viernes a Kiev desde Lviv, un viaje de poco más de 500 kilómetros que duró casi 10 horas. Su cara cambió de pronto y me mostró la pantalla de su celular. Me explicó que el gobierno ucraniano envía notificaciones por WhatsApp en las que hay alertas de bombardeos en tiempo real. Su preocupación era porque la zona de alerta era donde estábamos, a unos 40 kilómetros de Kiev. No teníamos muchas alternativas más que seguir por la autopista rumbo a nuestro destino, su departamento que queda en la periferia de Kiev, una de las zonas más castigadas por los misiles rusos.

En vez de mirar hacia el frente empezamos a observar hacia arriba. Es una reacción inútil pero humana. Si cae un misil, primero, no lo vamos a ver, y después no sirve de nada. En estas situaciones tan particulares dos personas hacen la misma estupidez. No sólo nosotros sino también muchos ucranianos que chocaron durante las últimas tres semanas por mirar hacia arriba y no hacia el frente. En el ingreso a Kiev pasamos cuatro autos que habían chocado contra las barricadas de hormigón que están en la ruta y obligan a los automovilistas a frenar y hacer un zigzag.

Embed

Son cientos de retenes con militares los que hacen el tráfico lento y trabajoso. Unos 15 minutos después de la alarma del celular escuchamos un bombazo muy fuerte que explotó a nuestra izquierda. Se vio el resplandor de la bomba que había caído. Es difícil saber a qué distancia había impactado. La explosión nos estremeció. Te recorre una sensación fría desde la espalda al cuello. El miedo calaba hondo en la ruta. Todo estaba recubierto por una mezcla de terror y resignación, una de las peores combinaciones.

Dima fumaba sin parar. No se podía hacer mucho más que acelerar, algo que tampoco tiene mucho sentido. En la autopista cada un kilómetro hay puestos del ejército, con soldados apostados con ametralladoras. También hay blindados que cubren media calzada. Al acercarnos a Kiev los retenes son cada 200 metros. Todo está pensado para que esa ruta se transforme en un camino de obstáculos para el enemigo, en este caso los rusos. Hay montículos con bolsas de arena, bloques de hormigón, troncos, y soldados apostados; otros calentándose del intenso frío (6 grados bajo cero) con unos tachos enormes a los que le ponen leña o cualquier madera dentro, como palets.

AIRE EN UCRANIA WEB 1200 X 675.jpg
Las fuerzas rusas atacaron un depósito de aviones en Lvivi, la mañana que AIRE comenzaba el viaje hacia Kiev.

Las fuerzas rusas atacaron un depósito de aviones en Lvivi, la mañana que AIRE comenzaba el viaje hacia Kiev.

Moverse en Kiev es muy difícil, sobre todo por las autopistas que son una especie de circunvalación. Veinte minutos antes de que empiece el toque de queda llegamos a un barrio modesto de las afueras de Kiev. La ciudad parece un fantasma. O un lobo. El área metropolitana de la capital de Ucrania tiene 3,7 millones de habitantes aunque muchos se han ido de la ciudad que parece abandonada.

Embed

A las 19.30 todo está cerrado y oscuro. Las calles están desiertas. Desde el piso 11 se vuelven a ver los resplandores de las explosiones. Se escuchan también sirenas que alertan a la gente y el sonido seco de las bombas. Dima advierte que no tiene nada de comida. Prepara un café y trae unos vasitos de vodka para calentar el cuerpo. El frío es terrible. Al otro día, a las 7 de la mañana, vamos a ver los sitios bombardeados.

Embed

El barrio de Svitoshino está de luto. Un misil ruso que interceptó el ejército ucraniano, según la información oficial, cayó en un departamento de ese barrio, que está a unas 15 cuadras de donde habíamos dormido. Entre 30 y 40 departamentos fueron destrozados y un restaurante que estaba cerrado. Hay montañas de cosas retorcidas e incineradas. El olor a plástico quemado es intenso.

Edificio bombardeado Kiev.jpeg
El ataque con misiles a este complejo de edificios de los suburbios de Kiev dejó una persona muerta y 50 heridos, de acuerdo a una primera estimación del gobierno ucraniano.

El ataque con misiles a este complejo de edificios de los suburbios de Kiev dejó una persona muerta y 50 heridos, de acuerdo a una primera estimación del gobierno ucraniano.

Los balcones fueron arrasados por el misil y todo lo que había en ellos, desde mesas, libros a bibliotecas, quedaron el suelo destruidos, muy cerca de unos juegos para niños que están vacíos. Irina, una mujer de 48 años, saca a pesar su perro. Su departamento no fue destruido porque está en un ala distinta, a unos 30 metros. Se rompieron los vidrios y todo tembló, cuenta con una naturalidad que sorprende mientras sigue con su vida cotidiana, como si las cicatrices de la guerra no la afectaran.