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Gritos de la Tierra Agroquímico | Francia | Argentina

Reclaman una ley nacional para disminuir el uso de agroquímicos en la Argentina

El proyecto de ley, que presentó en el Congreso un abogado ambientalista de Rosario, se inspiró en el programa de Francia, que pretende reducir un 50% el uso de herbicidas y plaguicidas hacia el 2035.

Reducir de forma gradual y continua la disponibilidad, acceso y uso de agroquímicos para disminuir (hasta eliminar) la carga de exposición en la población argentina y así reducir el riesgo y el daño para la salud colectiva: esa es la base de un proyecto que busca ser ley en el Congreso de la Nación. A la par, la iniciativa propone reconvertir las prácticas agrícolas desde una matriz “sostenible en el uso de agrotóxicos” hacia una agricultura “libre de venenos y de carácter agroecológica con estímulos a las mismas”.

La propuesta nació como reacción al informe “Efecto de los agrotóxicos en la salud infantil” elaborado y difundido este año por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y es impulsada por el abogado ambientalista Enrique Zárate, quien también lleva adelante dos causas ante la justicia provincial y federal por la presencia de agroquímicos en verduras en comercios de la ciudad de Rosario. “Me impactó mucho el informe de la SAP con los relevamientos de los efectos de los agrotóxicos en niños, porque es algo que nos afecta a todos, sobre todo a la infancia en situación de riesgo”, dijo el profesional.

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En el 2017, el abogado Enrique Zárate coordinó un estudio que detectó la presencia de agroquímicos en las frutas y hortalizas que se venden en las verdulerías de Rosario.

En el 2017, el abogado Enrique Zárate coordinó un estudio que detectó la presencia de agroquímicos en las frutas y hortalizas que se venden en las verdulerías de Rosario.

Exposición ambiental a los agroquímicos

El informe de la SAP retomado en el proyecto de Zárate señala que desde el 1996 en adelante, la cantidad de pesticidas que se aplican en el país “aumenta permanentemente por la extensión de cultivos de semillas genéticamente modificadas”. Esta utilización creciente, según los médicos que participaron de ese informe, hizo que incluso la población no vinculada laboralmente con el sector agrícola “comenzara a sufrir exposición por su sola presencia en los ambientes contaminados con pesticidas”. “Los ambientes agrícolas se cargaron de pesticidas y las personas entran en contactos con ellos al respirar el aire, tomar el agua o aspirar el polvo de la tierra”.

Estado ausente

Tanto el documento de la SAP como el escrito presentado por Zárate ante la cámara baja del Congreso de la Nación destacan las deficiencias estatales “que impiden un correcto control sanitario del uso de los agrotóxicos”, entre las cuales citan: la falta de leyes y el incumplimiento de las normativas que ya existen, la ausencia de personal de salud capacitado en el tema, la falta de concientización de la población, la falta de educación comunitaria, la ausencia de registros médicos adecuados y finalmente la ausencia de estadísticas sistematizadas y de acceso abierto, una constante de la vida institucional argentina.

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El proyecto fue presentado por el propio Zárate el 13 de agosto pasado y en la actualidad está siendo estudiado en la comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados de la Nación, desde donde debería pasar a la de Agricultura y Ganadería, instancia en la que el abogado imagina que aparezca “un escollo importante”. Se propone, en un proceso gradual que contempla un plazo de casi 10 años, reducir el uso de agroquímicos inspirado en lo que se está haciendo en Francia y atendiendo a “un interés general para defender la salud colectiva”.

La exposición prolongada y sistemática a agroquímicos genera efectos en la salud del ambiente, así como en la salud humana, argumenta Zárate: “Son productos sumamente peligrosos porque transmutan las células, las modifican, y eso puede ser el comienzo de enfermedades como el cáncer. Estos productos pueden generar eso”, dijo el abogado, quien recordó que los relevamientos que, de manera periódica, hacen en pueblos rurales los campamentos sanitarios de la facultad de medicina de la Universidad Nacional de Rosario, “hablan de una incidencia de algunas formas de cáncer hasta cinco veces mayor a los promedios de la Organización Mundial de la Salud”.

Agroquímicos en alimentos

“Tenemos que hacer algo urgente porque esto va creciendo, usamos 500 millones de litros de agrotóxicos, una verdadera lluvia, y ya hemos comprobado judicialmente tanto en juzgados provincias como en los federales la cantidad de agroquímicos que hay en los alimentos que consumimos a diario como el tomate o la espinaca. Es algo que está documentado y que en este momento está en la Corte Suprema” dijo Zárate.

El profesional denunció en 2017, con base en estudios científicos, que en las verdulerías de Rosario hasta el 75% de las frutas y verduras a la venta contenían hasta 11 tipos de agroquímicos. A partir de estos estudios, la Justicia ordenó al Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) que reforzara inspecciones y monitoreos sobre esos alimentos.

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La reducción de los pesticidas en Francia

Francia, potencia agrícola europea, tiene un programa que busca reducir en un 50% el uso de agroquímicos para el 2035, con foco especial en el glifosato. “Es importantísimo disminuir la cantidad de agroquímicos y no es algo que nos pasa solo a nosotros. El proyecto que presentamos sigue los lineamientos de Francia, que ya tiene en marcha un proyecto de reducción gradual para ir sacando de a poco hasta la mitad de los productos que se usan”, puntualizó el profesional, para quien esto debe ir acompañado de una transición hacia modos de producción anclados en la agroecología.

“La idea es que se haga de forma progresiva, para que todos se puedan acomodar, tal como se hace en algunos países de Europa como Francia y Bélgica. Todos estamos siendo impactados de forma directa o indirecta por las fumigaciones a través de los alimentos que comemos, lo tenemos comprobado judicialmente y ahora precisamos medidas paliativas para proteger a la comunidad” dijo Zárate, quien se mostró confiado que el proyecto consiga el apoyo de la población así como de una mayoría de los legisladores para avanzar hacia un “camino consensuado”.