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Gritos de la Tierra Bajos Submeridionales | Laguna Añapiré | Provincia de Santa Fe

Proponen que una porción de los Bajos Submeridionales y la laguna Añapiré sean áreas naturales protegidas

Se trata de dos zonas de excepcional riqueza biológica. Santa Fe es una de las provincias con menor superficie de protección natural.

Santa Fe cuenta con uno de los menores porcentajes de protección de sus ecosistemas a nivel nacional: se estima que apenas el 0,1324% del territorio está protegido bajo algún tipo de figura de conservación, muy por debajo de casi todo el resto de las provincias. Ante esta situación, y en un contexto de crisis climática global, un grupo de expertos proponen sumar al menos dos de los ecosistemas más emblemáticos de la región a una normativa de mayor protección: una zona de los Bajos Submeridionales, y las espectaculares lagunas de Añapiré, muy cercanas a la ciudad capital.

Así se desprende del trabajo “Áreas naturales y legislación: una propuesta para la conservación de los Bajos Submeridionales y las lagunas de Añapiré”, una compilación publicada y difundida hace pocos días atrás de autoría de Andrés Pautasso y Valeria Berros.

“Nos propusimos identificar territorios que podrían integrar el conjunto de áreas naturales protegidas y especies que podrían reconocerse como monumentos naturales, y proponer algunas estrategias jurídicas que consideren tanto el derecho internacional, como el derecho nacional y provincial vigente, y su diversidad de posibilidades”, explicaron los autores.

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En las lagunas de Añapiré se concentran grandes poblaciones de flamencos rosados.

En las lagunas de Añapiré se concentran grandes poblaciones de flamencos rosados.

Legislación ambiental internacional que tiene vigencia en la Argentina

Argentina suma amplia legislación internacional en materia ambiental, a la cual se fue adhiriendo en el transcurso de las últimas décadas. Una norma clave es la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional Especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, conocida como Convención de Ramsar. Allí se enumeran los humedales de importancia internacional (conocidos como “Sitios Ramsar”), donde los países firmantes deben implementar políticas de conservación. Santa Fe cuenta con tres sitios Ramsar: Jaaukanigás, en el norte; la laguna Melincué al sur y el Delta e Islas del Paraná, compartido con Entre Ríos.

También rige una convención sobre la protección del patrimonio mundial y natural ratificado en 1978, otra convención sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres ratificado en 1991, un Convenio sobre la Diversidad Biológica de 1994 y el Convenio Marco sobre Cambio Climático que entró en vigor en ese mismo año.

A nivel nacional, el derecho constitucional incorporó con la reforma de 1994 algunos artículos “que son de medular relevancia para la tutela de la biodiversidad”, según señalaron Pautasso y Berros en su trabajo. El más relevante es el artículo 41, que ordena a las autoridades “preservar la diversidad biológica y el patrimonio natural”, y organiza las competencias regulatorias en materia ambiental.

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En la reserva de Isleta Linda, en el norte de Santa Fe, se realizan estudios científicos.

En la reserva de Isleta Linda, en el norte de Santa Fe, se realizan estudios científicos.

En ese esquema -dicen los autores- aparece una categoría novedosa que es la de leyes de presupuestos mínimos que se encuentran a cargo de la Nación, que no pueden ser desconocidas por parte de las provincias. Finalmente, la Constitución establece que las provincias “poseen el dominio originario sobre sus recursos naturales”.

También existen áreas naturales protegidas, que son espacios naturales con un especial interés de protección por su riqueza biológica, cultural y geográfica. En ese marco en 1980 se crearon los Parques Nacionales: hoy Argentina tiene 49 áreas protegidas a nivel nacional y 4 especies protegidas. Existe otra categoría llamada “Monumento Natural”, que busca proteger ambientes muy particulares, o especies que se encuentran en peligro de extinción. Hay cuatro animales declarados monumentos naturales a nivel nacional: el yaguareté, el huemul, la ballena franca austral y la taruca.

Herramientas legales para proteger el ambiente en Santa Fe

El derecho provincial en Santa Fe establece un Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas que, en principio, regula los mecanismos para su creación y manejo. Hay varias categorías: una de ellas es la de Reservas Naturales Estrictas o Reservas Científicas, y existen dos: la Reserva La Loca, ubicada en la ecoregión Chaco Húmedo, y la Reserva Virá Pitá, localizada en la misma región.

También hay Parques Provinciales, que son ecosistemas poco alterados por la actividad humana con valor biológico o “interés científico, educativo y recreativo”. En la provincia hay dos: el Parque Provincial Cayastá y el Parque Provincial Del Medio Los Caballos. Santa Fe tiene también la categoría “Monumentos naturales”: en ese marco, en 2003, se declaró como Monumento Natural provincial al aguará guazú y al venado de las Pampas “para proteger y lograr la recuperación poblacional de estas especies categorizadas como en peligro de extinción y vulnerables”.

La provincia cuenta, además, con algunas reserva naturales manejadas o santuarios de flora y fauna: “El Fisco”, en el departamento de San Cristóbal, que tiene como objetivo lograr la conservación y manejo del yacaré overo, y “Potrero 7b” que comprende un sector de bosque chaqueño que se encuentra al norte de la localidad de Vera.

También existe el concepto de “Paisaje protegido”, que son ambientes naturales o seminaturales. En la Provincia de Santa Fe existe un paisaje de esta naturaleza: el “Corredor Biológico de la Autopista AP-01, Rosario-Santa Fe”.

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La reserva El Fisco, cerca de San Cristobal, es un santuario de yacarés.

La reserva El Fisco, cerca de San Cristobal, es un santuario de yacarés.

Las reservas privadas de usos múltiples, por su lado, son áreas con cierto grado de transformación pero que mantienen un sistema ecológico en equilibrio: hay seis reservas de esta naturaleza: el establecimiento rural “Isleta Linda”; la reserva “Federico Wildermuth” en el departamento de San Martín, “La Noria” en San Jerónimo, “La Elena” en Garay, “Los Ceibos” y por último, la estancia Santa Catalina en el distrito Laguna Paiva.

Finalmente, las reservas hídricas naturales o humedales son áreas que poseen cuencas de captación o reservorios hídricos, y hay tres: río Carcarañá, Arroyo Saladillo y Arroyo Sauce-Pavón.

Sitios propuestos para la conservación en Santa Fe

Los expertos proponen que, para empezar a paliar la falta de áreas protegidas en la provincia, se incorporen en un principio al menos dos: las lagunas de Añapiré, y un sector de los Bajos Submeridionales. En relación a las lagunas, ya desde 2010 un grupo de naturalistas emprendió acciones para visibilizar y conservar esos humedales linderos a la localidad de Campo Andino, donde se registraron al menos 230 especies de aves, 13 de insectos, cinco de mamíferos, cuatro especies de reptiles, tres especies de arañas, siete especies de peces y una de moluscos.

“Algunas de estas especies se encuentran amenazadas de extinción o con poblaciones disminuidas en la región”, explica el documento, que destaca que además de la gran diversidad de aves en las lagunas se registró la presencia de especies como el aguará guazú y el aguará popé. “Las lagunas de Añapiré están rodeadas de bosques nativos característicos del Espinal, lo que otorga más heterogeneidad ambiental y por ende aumenta la diversidad de fauna del sitio”.

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El ambiente de los Bajos Submeridionales es un refugio para más de 200 especies.

El ambiente de los Bajos Submeridionales es un refugio para más de 200 especies.

Para los Bajos submeridionales, se destaca que apenas el 0,2% de su superficie tiene algún grado de protección, lo que podría escalar hasta un 5,6% si se suman zonas de conservación en un área cuyos límites “podrían ser definidos al sur de la ruta provincial 32 hasta el Canal Interlagos Norte, al oeste con el Monte Negro y la Laguna La Loca, y al este con la ruta provincial 13”, para sumar un territorio de unas 188.137 hectáreas.

“La mayor información sobre la riqueza de especies de fauna en este sitio está centrada en aves y mamíferos. Del primer grupo se cuenta con un total de 218 especies, mientras que para los mamíferos se reportaron 28 especies”, señala el documento. Allí habitan elementos típicos de la región pampeana como el venado de las Pampas, el peludo o la mulita pampeana, y otras chaqueñas como el aguará guazú y el pecarí de collar.

El mal manejo del agua, la intensificación ganadera, el avance agrícola y red vial sin planificación ambiental, más los perros domésticos y la cacería “están operando activamente desde al menos el año 1999”, dijeron los investigadores, para quienes los cambios en la dinámica hídrica a causa de los canales de drenaje “podrían estar modificando la biota, no impiden los anegamientos prolongados y sí extraen agua del sistema en períodos de déficit hídrico”.

Propuestas de conservación y protección en Santa Fe

Ante esta situación, los expertos proponen que se evalue la posibilidad de que Añapiré entre en la categoría de reserva hídrica, para lo cual previamente “debería ser analizada como opción luego de que esta categoría de la ley 12.175 sea reglamentada”. Otra opción es la modalidad de Reservas Privadas de Usos Múltiples, así como la de Sitios Arqueológicos vinculados a la zona del Saladillo. “Una mirada interdisciplinaria podría aportar información para, primero, declarar fehacientemente los objetos de conservación y, luego, delimitar el área a proteger y utilizar la herramienta más adecuada para abarcar aquello que debe tutelarse conforme el estado actual de información”, se explica.

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En los Bajos Submeridionales hay canales para manejar los excesos hídricos, que agravan los escenarios de sequía.

En los Bajos Submeridionales hay canales para manejar los excesos hídricos, que agravan los escenarios de sequía.

En relación a los Bajos Submeridionales, una mejor protección permitiría vincular dos áreas naturales protegidas existentes: la Reserva Natural Estricta La Loca (2.169 hectáreas) la Reserva Privada de Usos Múltiples Isleta Linda (22.154,74 hectáreas). También proponen su declaración como Sitio Ramsar, en articulación con la Administración Nacional de Parques Nacionales.

En suma, “se propone una estrategia que implemente un núcleo de conservación estricto (Parque Nacional) con otras estrategias que permitan generar áreas de amortiguamiento ( Reservas Privadas de Usos Múltiples, Reservas Nacionales o Provinciales)”.