Tener un plan familiar y un espacio preparado ayuda a reducir el estrés y evitar la improvisación durante una tormenta. Según las recomendaciones oficiales, unos minutos de anticipación pueden marcar la diferencia a la hora de proteger la salud, los objetos de valor y los dispositivos esenciales.
Cómo organizar el kit de emergencia para tormentas y cortes de luz
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El kit debe guardarse en un lugar visible, accesible y seco, preferentemente en una mochila o caja plástica con tapa hermética. Se aconseja etiquetarla con una palabra clara, como “Emergencia”.
Entre los elementos imprescindibles que no pueden faltar están:
- Linternas recargables o a pilas.
- Velas, fósforos o encendedores (guardados en bolsas herméticas).
- Agua potable, al menos dos litros por persona.
- Alimentos no perecederos como barras de cereal, galletitas o conservas.
- Botiquín de primeros auxilios, con curitas, alcohol y medicamentos básicos.
- Copia de documentos personales, guardados en bolsas plásticas.
- Cargadores portátiles o baterías externas para celulares.
- Radio portátil a pilas, para seguir alertas oficiales.
- Ropa o frazadas térmicas por persona.
- Silbato, útil para pedir ayuda en caso de emergencia.
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Expertos recomiendam tener un kit de emergencia en casa para afrontar tormentas y cortes de luz.
Además, es recomendable revisar el kit periódicamente, asegurarse de que los elementos funcionen correctamente e incluir una lista de teléfonos de emergencia y contactos cercanos.
Qué hacer ante un corte de luz prolongado
Durante un apagón, mantener la calma es lo primero. Se sugiere permanecer en el lugar más seguro de la casa y racionalizar el uso de los dispositivos para conservar la batería. En este sentido, conviene priorizar los mensajes de texto sobre las llamadas y desenchufar los cargadores cuando no estén en uso.
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Un compromiso familiar
También se recomienda que todos los integrantes del hogar participen en la preparación del kit y conozcan su ubicación y uso. Esto facilita una respuesta rápida y coordinada ante cualquier imprevisto climático o interrupción del suministro eléctrico.
En definitiva, preparar un kit de emergencia no requiere una gran inversión, sino organización y compromiso. Es una manera simple y efectiva de garantizar seguridad, autonomía y tranquilidad frente a los eventos meteorológicos que pueden presentarse en cualquier momento.