El espatifilo, también conocido como cuna de Moisés, es una de las plantasde interior más valoradas por sus flores blancas y su capacidad para adaptarse a distintos ambientes. Sin embargo, muchas veces florece poco o las flores duran menos de lo esperado. Para evitarlo, resulta clave ajustar algunos cuidados básicos.
Con estos cuidados simples, el espatifilo no solo florece, sino que logra mantener sus flores por mucho más tiempo dentro de casa.
La luz justa para una floración prolongada
El espatifilo necesita luz natural indirecta para florecer bien. Un ambiente demasiado oscuro frena la aparición de flores, mientras que el sol directo puede quemar hojas y debilitar la planta.
Lo ideal es ubicarlo cerca de una ventana luminosa, pero protegido del sol fuerte, especialmente durante el verano.
El riegoinfluye de forma directa en la duración de las flores. El espatifilo prefiere un sustrato siempre levemente húmedo, pero nunca encharcado.
Un truco simple consiste en regar cuando la capa superior de la tierra comienza a secarse. Si la planta muestra hojas caídas, suele ser una señal clara de falta de agua, aunque se recupera rápido si se riega a tiempo.
espatifilo
El espatifilo destaca por sus flores blancas.
Humedad: el factor que muchos pasan por alto
Este es uno de los puntos clave para que el espatifilo mantenga sus flores por más tiempo. Al tratarse de una planta tropical, agradece ambientes con buena humedad.
Para lograrlo, se puede:
Pulverizar las hojas con agua a temperatura ambiente.
Colocar la maceta sobre un plato con piedras y agua, sin que las raíces queden sumergidas.
Evitar ubicarla cerca de estufas o aires acondicionados.
Durante primavera y verano, conviene aplicar un fertilizante líquido para plantas con flores cada 30 o 40 días. Esto ayuda a fortalecer la planta y prolongar la floración. Además, retirar las flores marchitas desde la base estimula la aparición de nuevos pimpollos y mantiene al espatifilo con un aspecto prolijo y saludable.