Cuando una planta se marchita por falta de agua, muchas veces no alcanza con regarla. Las raíces pueden estar tan secas que no logran absorber el líquido de inmediato, y la planta sigue caída. Para estos casos existe un truco rápido, económico y muy efectivo: el método del algodón húmedo, ideal para devolverles firmeza en pocas horas.
Por qué el truco con algodón húmedo funciona tan bien en plantas
Las raíces extremadamente secas entran en “modo defensa”: se endurecen y pierden capacidad de absorción. El algodón húmedo actúa como una barrera de hidratación lenta, que permite que el agua se incorpore de a poco, sin ahogar ni saturar la planta.
El método rehidrata el sustrato, humedece las raíces superficiales y estabiliza la planta para que pueda volver a tomar agua de forma normal.
Agregá un poco de perlita para airear el sustrato.
Este truco es ideal para tener a mano y funciona en la mayoría de las plantas de interior, especialmente en épocas de calor o cuando el riego se pasa por alto.