Si buscás que tu casa se sienta más cálida y liviana desde el primer momento, hay un truco simple que no falla: colocar un potus en la entrada. Esta planta, una de las más elegidas, no solo es fácil de cuidar, sino que —según el feng shui — tiene el poder de suavizar la energía y atraer buena vibra.
Por qué la entrada es el lugar clave para el potus
La puerta principal es mucho más que un acceso: es la “boca de la energía” del hogar. Todo lo que entra —personas, emociones, vibraciones— pasa por ahí. Por eso, poner un potus en este punto estratégico ayuda a filtrar y transformar la energía antes de que se reparta por toda la casa.
El “amortiguador energético” que cambia el ambiente
El potus tiene una capacidad única: absorbe cargas ambientales y suaviza espacios rígidos o tensionados. Al ponerlo en la entrada, actúa como un “amortiguador energético” que estabiliza el ambiente al instante. Así, tu casa se siente más ordenada, cálida y liviana desde el primer paso.
Un detalle simple, pero poderoso, para transformar la energía de tu hogar y recibir siempre la mejor vibra.