Cómo hacer esquejes de lavanda para multiplicarla en casa
Con una planta sana y algunos cuidados básicos, es posible reproducir lavanda en pocas semanas y llenar el jardín de aroma.
Con la técnica del esqueje, se puede obtener una nueva planta a partir de un tallo, sin necesidad de gastar en viveros ni esperar semillas.
Multiplicar la lavanda en casa es más sencillo de lo que parece y no requiere experiencia previa en jardinería. Con la técnica del esqueje, se puede obtener una nueva planta a partir de un tallo, sin necesidad de gastar en viveros ni esperar semillas.
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El primer paso es contar con una planta madre sana. Además, se necesitan tijeras de podar desinfectadas, macetas pequeñas y un sustrato liviano con buen drenaje, idealmente mezclado con perlita o arena para evitar el exceso de humedad.
El paso a paso para hacer esquejes de lavanda
Para empezar, hay que cortar un tallo semileñoso —ni completamente verde ni totalmente leñoso— de entre 10 y 15 centímetros de largo. Luego, se retiran las hojas de la mitad inferior del esqueje para dejar la base limpia.
Si se desea acelerar el proceso, se puede mojar la base en hormona de enraizamiento antes de plantar. El siguiente paso es colocar el esqueje en la maceta con sustrato, dejando solo las hojas superiores por encima de la tierra.
El riego debe ser moderado: el sustrato tiene que estar húmedo, pero nunca encharcado. Es importante ubicar la maceta en un lugar luminoso, pero sin sol directo intenso, para evitar que el esqueje se deshidrate.
Cuánto tarda en enraizar y cómo saber si funcionó
El proceso de enraizamiento suele demorar entre tres y seis semanas. Un signo claro de que el esqueje prosperó es la aparición de nuevos brotes en la parte superior, lo que indica que ya se formaron raíces y la planta está lista para crecer.





