La planta que podés tener en un balcón pequeño y usar para cocinar durante todo el año

Esta planta puede cultivarse en maceta, tolera la poda y necesita pocos cuidados para mantenerse verde y aportar hojas frescas a la cocina.

Esta planta puede cultivarse en una maceta y mantenerse compacta mediante podas periódicas.

Esta planta puede cultivarse en una maceta y mantenerse compacta mediante podas periódicas.

Tener un árbol en un balcón, una terraza o un patio pequeño es posible si elegís una especie que pueda adaptarse al cultivo en recipiente. Una de las alternativas más prácticas es el laurel (Laurus nobilis), una planta perenne que mantiene su follaje durante todo el año y además tiene un uso habitual en la cocina.

Cuando crece directamente en el suelo, el laurel puede alcanzar varios metros de altura. Sin embargo, cultivarlo en una maceta permite limitar su desarrollo y mantenerlo en un tamaño más apropiado para espacios reducidos.

Además, soporta bien la poda, una característica que facilita darle una forma determinada y controlar el crecimiento de sus ramas.

Por qué conviene tener un laurel en un espacio pequeño

El laurel combina varias características que lo convierten en una buena opción para quienes viven en departamentos o cuentan con poco espacio exterior.

Por un lado, sus hojas verdes y brillantes permanecen durante todo el año, por lo que funciona como una planta ornamental incluso cuando no produce flores. Por otro, sus hojas tienen el aroma característico que todos asociamos con esta especie.

Para cultivarlo en un balcón, lo ideal es elegir una maceta resistente y con agujeros en la base. El recipiente debe permitir que el agua sobrante salga correctamente para evitar problemas en las raíces.

En cuanto a la ubicación, el laurel puede crecer con sol directo o semisombra. Un lugar luminoso y protegido de condiciones extremas permitirá que se desarrolle de manera saludable.

El laurel conserva sus hojas verdes durante todo el año y puede crecer con sol directo o semisombra.

El laurel conserva sus hojas verdes durante todo el año y puede crecer con sol directo o semisombra.

Cómo elegir la maceta adecuada

Si vas a plantar un ejemplar joven, podés comenzar con un recipiente acorde a su tamaño y trasladarlo a uno más grande a medida que las raíces ocupen el espacio disponible.

No conviene elegir una maceta demasiado pequeña durante mucho tiempo, porque el crecimiento de las raíces terminará limitado. Tampoco es necesario comenzar con un recipiente enorme: el tamaño debe acompañar el desarrollo de la planta.

El sustrato tiene que ser fértil y, sobre todo, tener buen drenaje. Una tierra que permanece constantemente mojada puede favorecer problemas en las raíces.

Cómo cuidar el laurel en maceta

Uno de los principales cuidados consiste en controlar el riego. El laurel tolera mejor cierta falta de agua que un sustrato permanentemente encharcado.

Antes de volver a regar, comprobá la humedad de la capa superior de la tierra. Si todavía está húmeda, podés esperar unos días. La frecuencia dependerá de la época del año, la temperatura, la cantidad de sol y el tamaño de la maceta.

La poda también cumple un papel importante cuando el laurel crece en espacios reducidos. Podés recortar las ramas que se extiendan demasiado para controlar su altura y mantener una forma compacta.

Si buscás darle una estructura determinada, conviene realizar podas moderadas y periódicas en lugar de esperar a que la planta crezca demasiado.

También es recomendable revisar las hojas de vez en cuando para detectar manchas, insectos o ramas secas. Si las raíces ocupan todo el recipiente, será necesario trasplantarlo a una maceta de mayor tamaño.

Sus hojas aromáticas pueden utilizarse como condimento en guisos, salsas, carnes y otras preparaciones.

Sus hojas aromáticas pueden utilizarse como condimento en guisos, salsas, carnes y otras preparaciones.

Una planta que también sirve para cocinar

Además de su valor ornamental, el laurel tiene una ventaja que pocas plantas de balcón ofrecen: sus hojas pueden utilizarse como condimento. Las hojas frescas o secas suelen incorporarse a guisos, sopas, salsas, carnes, pescados, conservas y distintas preparaciones de cocción prolongada.

Si cultivás tu propio laurel, podés cortar algunas hojas cuando las necesites y utilizarlas en la cocina. Para conservarlas durante más tiempo, también podés dejarlas secar en un lugar fresco, seco y ventilado.

Eso sí, si vas a utilizar las hojas para cocinar, evitá aplicar productos químicos no aptos para plantas destinadas al consumo y respetá siempre las indicaciones de cualquier fertilizante o tratamiento.

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