Un día en la vida de Los Beatles: la foto de tapa de Abbey Road, o cómo una idea simple puede ser legendaria

Hace 57 años Los Beatles pausaron la grabación del que iba a ser su último disco y salieron a la calle a tomar la foto para la portada. Una idea sencilla que hizo historia.

La histórica fotografía de Los Beatles se tomó el 8 de agosto de 1969. 

La histórica fotografía de Los Beatles se tomó el 8 de agosto de 1969. 

Definir la imagen para el arte de tapa de un disco debe ser una de las decisiones más estresantes para los artistas al momento de dar a conocer su obra. Hace 57 años, Los Beatles optaron por una idea simple y fácil de concretar: salir a la calle y tomar allí la foto.

No habrán imaginado que ese simple acto se iba a convertir en un punto turístico, de encuentro, histórico y hasta iba a darle el nombre al disco y al estudio de grabación, ligado para siempre a los fabulosos cuatro de Liverpool.

La mañana del 8 de agosto de 1969, cerca del mediodía, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr salieron de los estudios de grabación EMI, en Abbey Road, fueron hasta la esquina y cruzaron la calle por la senda peatonal. Ese simple y cotidiano acto se convirtió en una de las imágenes más legendarias de la banda.

Fumando espero: George, John, Paul y Ringo esperan sentados en las escalinatas de EMI

Fumando espero: George, John, Paul y Ringo esperan sentados en las escalinatas de EMI

Una idea sencilla, una foto legendaria

Para agosto de 1969 Los Beatles venían dejando atrás su período psicodélico, con tapas coloridas y llenas de información como Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, Magical Mystery Tour y Yellow Submarine, y se habían ido al otro extremo con la nula imagen del Album Blanco (nombre puesto por el público, ya que la tapa carente de color sólo decía el nombre de la banda).

Años complicados para la banda, desde la muerte de su representante Brian Epstein en 1967, la convivencia entre ellos no era sencilla y la grabación de este nuevo disco se presentaba como tal vez la última posibilidad de hacerle honor a quienes eran: la banda más importante de la historia de la música.

El desafío estaba dado tanto en la grabación de las canciones como también en cómo iban a presentarlo en sociedad: el arte de tapa, y también el nombre del disco.

Para estas dos cuestiones encontraron la misma solución: bautizar el disco con el nombre de la calle en el que están ubicados los estudios en los que grabaron casi la totalidad de su obra, Abbey Road, en la zona de Westminster en Londres, y tomar la foto en esa misma calle.

La sesión fue seguida de cerca por vecinos de la zona y transeúntes

La sesión fue seguida de cerca por vecinos de la zona y transeúntes

A lo largo de la historia se ha conocido la versión que tanto cada uno de los beatles como el fotógrafo Ian McMillan dieron sobre cómo fue la mañana del 8 de agosto de 1969.

El baterista Ringo Starr fue el primero en llegar al estudio aquella mañana, algo que quedó registrado incluso en el diario del asistente de los Beatles, Mal Evans. Cada vez que Starr se refirió a esa sesión de fotos la describió como algo muy rápido, sencillo y casi improvisado.

Ringo recordó que Macmillan se subió a una escalera en medio de la calle mientras un policía detenía el tráfico. Los Beatles cruzaron el paso de cebra varias veces y Macmillan tomó solamente seis fotografías. Paul McCartney fue quien iba a elegir la imagen definitiva.

LEER MÁS ► Día Mundial de Los Beatles: una canción por encargo que se convirtió en el himno del amor

Linda McCartney, de espaldas, presente en la sesión de fotos para Abbey Road

Linda McCartney, de espaldas, presente en la sesión de fotos para Abbey Road

Según Ringo, simplemente les dijeron: "Crucen la calle". Caminaron de un lado al otro y la sesión terminó enseguida. En diversas entrevistas ha dicho que le sorprende que una fotografía tan simple haya adquirido un significado tan enorme con el paso de los años.

La ropa que llevaba cada uno de ellos y cómo estaban ubicados en la fila fue uno de los elementos analizados por los conspiranoicos amantes de encontrar mensajes cifrados en todos lados; al respecto, Starr relató que cada uno llevaba la ropa que había elegido ese día. Él apareció con un traje negro, John de blanco, Paul con un traje gris y George con jeans.

No existía una intención simbólica detrás de esa combinación, aunque después surgieran innumerables interpretaciones. Como el resto de los Beatles, Ringo ha comentado con humor la teoría de que la portada escondía pistas sobre la supuesta muerte de Paul McCartney. Ha dejado claro que nunca hubo un mensaje secreto: la gente encontró significados mucho después de publicada la imagen.

Video ► El mítico cruce fue recreado para una publicidad en 2009

Hay una observación de Ringo que resume muy bien su visión de la portada: la sesión fue tan breve que, si el fotógrafo no hubiera captado la toma correcta en esos pocos minutos, probablemente la portada más famosa de la historia del rock nunca habría existido.

Ringo ha dicho que lo asombra que, más de cincuenta años después, miles de personas sigan viajando a Abbey Road para recrear exactamente esa caminata. Para él era simplemente otra fotografía para un disco, no un ícono de la cultura popular.

Paul McCartney también se ha referido a la portada de Abbey Road en varias entrevistas y en su libro The Lyrics. Sus recuerdos están alineados con los de Ringo Starr: fue una idea muy sencilla que terminó convirtiéndose en una de las imágenes más famosas de la música.

Macmillan tomó únicamente seis imágenes mientras un policía detenía el tránsito durante unos minutos. Más tarde, McCartney revisó las seis copias y eligió la quinta, que fue la utilizada para la portada. Según Paul, esa imagen tenía el mejor equilibrio entre las posiciones de los cuatro Beatles y el movimiento natural de la caminata.

McCartney descalzo, previo a la imagen que sería seleccionada para la tapa de Abbey Road

McCartney descalzo, previo a la imagen que sería seleccionada para la tapa de Abbey Road

En la quinta foto que eligió Paul, es la única de la serie en la que él aparece sin las sandalias que llevaba ese día. McCartney explicó que las sandalias le resultaban incómodas y por eso se descalzó.

Ese detalle fue otro de los que alimentó la teoría conspirativa de que Paul había muerto y que el hombre de la portada era un doble. Décadas después, en 1993, Paul volvió a cruzar Abbey Road para promocionar su álbum en vivo Paul Is Live, demostrando cuánto disfrutaba del mito que se había formado alrededor de ella.

McCartney volvió a cruzar Abbey Road en múltiples ocasiones para diferentes programas de televisión y promociones varias, y también debe hacerlo aunque no haya cámaras apuntando, ya que tiene una casa a escasas cuadras de ese lugar, y sigue utilizando Abbey Road como estudio de grabación.

Paul recreó la foto en Abbey Road para un disco en vivo de su etapa solista

Paul recreó la foto en Abbey Road para un disco en vivo de su etapa solista

George Harrison habló mucho menos que Paul y Ringo sobre la portada de Abbey Road, pero en las entrevistas que concedió dejó algunos comentarios muy reveladores sobre cómo vivió aquella sesión: recordó que la fotografía no tuvo nada de extraordinario en el momento; que salieron de los estudios, cruzaron la calle varias veces y regresaron a seguir trabajando. Nunca dio a entender que hubiera un concepto artístico profundo detrás de la imagen.

Su actitud era coherente con su personalidad de finales de los años sesenta: estaba mucho más interesado en la música que en la promoción o la imagen pública del grupo. Harrison valoró que la portada reflejara a los Beatles de una manera sencilla, sin disfraces, decorados ni montajes como los que habían utilizado en otros álbumes.

Al igual que los otros Beatles, George restó importancia a las famosas teorías sobre la supuesta muerte de Paul McCartney; en distintas entrevistas dejó claro que la gente encontraba significados donde no los había. Para él, las supuestas "pistas" eran simplemente el resultado de la imaginación de los aficionados.

Video ► Una cámara ubicada en la zona registra el histórico cruce la 24 horas

Lo importante era el disco, no la foto

Una idea que aparece repetidamente en las declaraciones de Harrison es que la verdadera importancia de Abbey Road estaba en la música. En 1969 el grupo atravesaba una etapa complicada en sus relaciones personales, pero George siempre destacó la enorme calidad del álbum. La portada era, para él, apenas la envoltura de un trabajo del que se sentía especialmente orgulloso, sobre todo por canciones como Something y Here Comes the Sun.

Del mismo modo, cuando Lennon hablaba de Abbey Road, casi siempre se refería a las canciones: llegó a elogiar especialmente la composición de Harrison en Something y reconoció que George estaba alcanzando un nivel compositivo extraordinario.

En cambio, fue bastante crítico con el famoso medley de la cara B del álbum. En una entrevista de 1980 para Playboy dijo que le parecían fragmentos de canciones "pegados" entre sí y que prefería composiciones completas antes que ese tipo de montaje.

Por último, el fotógrafo Ian Mcmillan repitió varias veces que jamás pensó que estaba haciendo una fotografía histórica. Para él era simplemente otra sesión con los Beatles.

Macmillan recordó que los conductores comenzaron a tocar bocina porque la calle permanecía cortada y eso obligó a terminar rápidamente la sesión. No había tiempo para experimentar con más ángulos o composiciones.

El fotógrafo ha destacado que tuvieron suerte con el tiempo: era una mañana de verano londinense con buena luz y sin lluvia, y la iluminación natural permitió obtener una fotografía muy limpia, sin necesidad de flashes.

Iain Macmillan no era un fotógrafo cualquiera para los Beatles. Había sido presentado al grupo por John Lennon y Yoko Ono, con quienes había trabajado anteriormente en proyectos de arte conceptual. Esa relación de confianza ayudó a que la sesión fuera relajada y muy rápida.

Los Beatles esperan para cruzar Abbey Road

Los Beatles esperan para cruzar Abbey Road

Una mañana en la oficina

La jornada del 8 de agosto de 1969 quedó registrada tanto por los diarios del asistente de los Beatles, Mal Evans, como por los registros de grabación de los estudios EMI, además de los recuerdos de los protagonistas.

Aquella mañana los Beatles llegaron a los estudios como cualquier otro día de trabajo. Paul McCartney había propuesto unos días antes una idea muy simple para la portada: fotografiar al grupo cruzando el paso de peatones frente al estudio. El fotógrafo Iain Macmillan llegó con una escalera de mano para obtener una vista elevada. También estaba presente el diseñador creativo John Kosh, de Apple, que supervisaba la realización de la portada.

El diario del asistente Mal Evans registró la jornada

El diario del asistente Mal Evans registró la jornada

Un policía detuvo momentáneamente el tránsito de Abbey Road para permitir la sesión, que comenzó aproximadamente a las 11:30 de la mañana. Todo ocurrió muy deprisa: Macmillan subió a la escalera; los Beatles cruzaron la calle varias veces, hacia uno y otro lado, y se tomaron únicamente seis fotografías. En unos diez minutos la sesión había finalizado.

Una vez terminadas las fotografías, volvieron directamente al estudio a seguir trabajando. El objetivo principal del día seguía siendo trabajar en el álbum.

Los Beatles grabaron casi todo su material en los estudios EMI, renombrados Abbey Road

Los Beatles grabaron casi todo su material en los estudios EMI, renombrados Abbey Road

Los registros de EMI muestran que durante esa jornada se realizaron trabajos de producción y mezcla para Abbey Road. En esa etapa del proyecto ya no estaban grabando la mayor parte de las bases instrumentales, sino dedicados a pulir el sonido definitivo del álbum.

Muchos historiadores consideran que la portada de Abbey Road fue probablemente la última ocasión en que los cuatro Beatles realizaron una sesión fotográfica oficial como grupo en el exterior.

Abbey Road se publicó el 26 de septiembre de 1969; a Los Beatles les iba a quedar por definir la situación del proyecto Get Back, grabado antes de Abbey Road y publicado como Let it Be el 8 de mayo de 1970: para entonces, la foto de portada iba a ser una imagen por separado de los rostros de cada uno de los Beatles. El sueño había terminado.

Las más leídas