A 60 años de Revolver: el gran quiebre sonoro de Los Beatles

El 5 de agosto de 1966 Los Beatles publicaron su séptimo disco: un viaje sonoro que los alejó definitivamente de los escenarios y abrió una nueva etapa en su carrera.

A partir de la grabación de Revolver, el estudio fue un instrumento más para la búsqueda sonora de Los Beatles

A partir de la grabación de Revolver, el estudio fue un instrumento más para la búsqueda sonora de Los Beatles

El séptimo disco de estudio de Los Beatles rompió todos los parámetros establecidos por la banda de Liverpool hasta entonces, desde el arte de tapa hasta la canción que da la bienvenida a una obra considerada de quiebre por propios y extraños.

Llamado Revolver, sin que nunca nadie haya explicado el por qué de ese nombre, se trata de, hasta su publicación en agosto de 1966, el disco con más búsquedas y experimentaciones sonoras hasta entonces, que luego iban a profundizar en Magical Mystery Tour y Sargent Pepper's Lonely Heart Club Band.

La imagen de tapa es un collage - dibujo psicodélico en blanco y negro creado por Klauss Voorman, un amigo de la adolescencia de Los Beatles, y la canción que abre el disco es una composición de George Harrison, que lejos de volcarse al amor y a las chicas, es una crítica al sistema de recaudación de impuestos del Reino Unido.

La grabación de Revolver

El histórico ingeniero de sonido de Los Beatles, Geoff Emerick, escribió un libro de lectura imprescindible para los amantes de los Beatles y de la música en general. Emerick cuenta a través de anécdotas e historias vividas en primera persona las aventuras vividas en el estudio de grabación ante cada nueva canción que llevaban John, George o Paul.

La grabación de Revolver comenzó el 6 de abril y finalizó el 21 de junio de 1966 y se realizó en los estudios EMI (Abbey Road) de Londres. Los Beatles venían de un descanso de tres meses, las vacaciones más largas que habían tenido desde que empezaron a grabar discos, por lo que ingresaron al estudio con un enfoque fresco e innovador.

La dirección, por supuesto, estuvo a cargo del productor George Martin y con el aporte de Emerick, Los Beatles lograron transformar el estudio en un instrumento más mediante el uso innovador herramientas tecnológicas como los bucles de cintas, la duplicación en la voz o los sonidos invertidos.

Estas innovaciones iban a hacer que las canciones de Revolver sean imposibles de tocar en vivo tal como fueron grabadas. Para entonces, Los Beatles ya querían dejar de tocar en vivo y cambiaron las giras por las experimentaciones en el estudio, lo que les permitió convertirse en los grandes innovadores musicales de su época.

Las innovaciones sonoras

  • Tecnologías de cinta y manipulación de audio

ADT (Automatic Double Tracking): Sistema inventado durante estas sesiones por el ingeniero Ken Townsend. Permitía duplicar automáticamente la señal de la voz o instrumento mediante el uso de una segunda grabadora con variación de velocidad (VSO), evitando que tuvieran que grabar dos veces la misma toma vocal.

Tape Loops (Bucles de cinta): Utilizados de forma masiva en "Tomorrow Never Knows". Se crearon bucles físicos de cinta magnética empalmada que se reproducían simultáneamente en varias grabadoras distribuidas por el estudio, manipulados en vivo mediante los faders de la consola (ver subtítulo Una tarde en la oficina).

Grabación e inversión de audio (Backward Audio): Reproducción de cintas al revés. Destaca el solo de guitarra de George Harrison en "I'm Only Sleeping", grabado nota por nota en el sentido correcto y luego invertido para encajar en la pista.

Vari-Speed (Variación de velocidad): Alteración de la velocidad del motor de las grabadoras durante la toma o la mezcla para modificar el tono y el timbre de las voces e instrumentos (aplicado en "Rain", "Tomorrow Never Knows" y "Yellow Submarine").

  • Equipamiento de estudio y procesamiento de señal

Grabadora de 4 pistas Studer J37: Aunque limitada a 4 pistas, se utilizó la técnica de bounce (mezclar 4 pistas en 1 de una segunda máquina) para liberar espacio y permitir capas infinitas de sobregrabaciones (overdubs).

Consola EMI REDD.51: La mesa de mezclas de tubos principal del Estudio 2 de Abbey Road, clave en la calidez del sonido del álbum.

Altavoz Leslie (Leslie Speaker): Diseñado originalmente para órganos Hammond, se adaptó para pasar señales de voz y guitarra a través de sus trompetas giratorias. El ejemplo más icónico es la voz de John Lennon en "Tomorrow Never Knows".

Compresor Fairchild 660 y Limitador Altec 436B: Procesadores de dinámica a tubos aplicados agresivamente sobre la batería de Ringo Starr y el bajo de Paul McCartney para obtener un sonido denso, presente y con mucho sustain.

  • Microfonía e innovación en la captura

Microfonía cercana (Close-Miking): Geoff Emerick desafió las estrictas reglas de EMI acercando los micrófonos a escasos centímetros de las fuentes sonoras. Para la batería de Ringo colocó micrófonos situados muy cerca de los parches y dentro del bombo (amortiguado con un suéter), logrando un sonido de percusión mucho más pesado.

Para las cuerdas de "Eleanor Rigby", los micrófonos se colocaron a pocos milímetros de los violines y chelos para capturar la textura áspera del arco.

Para amplificar el bajo Rickenbacker de Paul McCartney, colocaron un altavoz actuando como micrófono frente a su amplificador, logrando una respuesta de graves sin precedentes en la discografía del grupo, y también se utilizaron micrófonos clave: Neumann U47 (voces y cuerdas), AKG D19 (batería y guitarras) y AKG D20 (bombo y bajo).

Alguna vez los propios Beatles consideraron a Revolver como el Lado B del disco anterior, Rubber Soul. Rubber Soul fue el disco de inicio del cambio en las letras de las canciones, tras el encuentro con Bob Dylan; Revolver se consagró como el disco de las innovaciones sonoras. Desde entonces, nada sería imposible para Los Beatles.

Una tarde en la oficina

Una de las anécdotas más famosas y divertidas que cuenta Geoff Emerick en su libro traducido en español como "El sonido de Los Beatles" durante las sesiones de Revolver ocurrió el 6 de abril de 1966, en su primer día como ingeniero de sonido principal de la banda.

Emerick, ingeniero de sonido de Los Beatles, junto a Alejandro Lerner y Charly García

Emerick, ingeniero de sonido de Los Beatles, junto a Alejandro Lerner y Charly García

Emerick tenía entonces 19 años y Los Beatles estaban trabajando en "Tomorrow Never Knows" (que en ese momento llamaban provisionalmente "Mark I"). Lennon, influenciado por sus lecturas del Libro Tibetano de los Muertos, le dijo a George Martin y a Emerick exactamente qué buscaba para su voz: "Quiero que mi voz suene como la del Dalai Lama cantando desde la cumbre de una montaña, a millas de distancia".

George Martin bromeó preguntándose a qué hora salía el próximo avión hacia el Tíbet, pero el reto técnico quedó en manos de Emerick, quien entró en pánico por un momento al no saber cómo lograr semejante efecto en un estudio tradicional como Abbey Road, entonces aún llamado EMI.

Mirando el estudio, Emerick fijó su atención en el gabinete Leslie, un altavoz giratorio que solía conectarse únicamente al órgano Hammond para darle un efecto trémolo y envolvente. A nadie se le había ocurrido en la historia de la grabación pasar la voz de un cantante por ese tipo de altavoz. Emerick manipuló los cables e instalaciones del gabinete para adaptar la señal de un micrófono y hacer cantar a Lennon a través de los parlantes giratorios.

John Lennon, de cabeza, para lograr que su voz suene al Dalai Lama en la montaña

John Lennon, de cabeza, para lograr que su voz suene al Dalai Lama en la montaña

Cuando Lennon escuchó el resultado por los monitores del control de grabación, quedó fascinado con el sonido psicodélico e hipsagónico. De hecho, estuvo tan entusiasmado con la idea de hacer girar el sonido que propuso una alternativa insólita: amarrarse a una cuerda colgada del techo del estudio, que lo empujaran en círculos y cantar girando en el aire alrededor de un micrófono en el suelo.

Entre risas, el equipo técnico le aseguró que la solución técnica con el gabinete Leslie era mucho más práctica (y segura) que colgarlo del techo. El experimento fue un éxito rotundo y marcó el inicio de las técnicas de producción revolucionarias que definieron a Revolver y a la música moderna.

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