Vicky Xipolitakis está otra vez en el ojo de la tormenta por un nuevo canje. Luego de haber pedido "fideitos, arroz, agua saborizada y el mejor champagne" en una almacén, le escribió a una joyería para saber si le podían enviar unas cosas.
La griega fue muy clara con solicitud y no anduvo con vueltas. "¿Tenés oro? Yo uso oro", comentó. Sin embargo, no obtuvo una respuesta positiva. Le aclararon que solo trabajaban con plata rodinada y todo quedó en la nada.
La captura de este nuevo pedido fue publicada por Ángel De Brito en su cuenta de Twitter, donde todos se burlaron de la mediática, que vive en un piso de Recoleta junto a su hijo, Salvador Uriel.
Al periodista también le llegó la data de otro canje de la rubia. Un negocio de venta de sahumerios le contó que le enviaron productos a la casa pero ella tuvo actitudes muy desagradables.
La primera vez, los dejó esperando media hora, y finalmente nunca los atendió. La segunda, recibió el obsequio pero se excusó diciendo que era "demasiado poco". "La bolsa es muy chica y no les puedo hacer publicidad", exclamó.
Días atrás, al verse en ridículo y ser acusada de "rata" en las redes sociales, Xipolitakis rompió el silencio en Los ángeles de la mañana, donde justificó su accionar.
Aseguró que es "una bendición" poder recibir regalos en este momento de crisis económica que vive, ya que no trabaja desde hace un año y medio para dedicarse a la crianza del nene que tuvo con el banquero.
"Junto a los canjes y mi gran familia hace que no nos falte nada a Salvi ni a mí. No tengo otro tipo de ingresos", señaló. Hace meses, había dicho que su papá era quien se hacía cargo de todos sus gastos.
La mediática se prepara para enfrentar a su exmarido en la Justicia. Hasta ahora, Naselli debía pagarle 50 mil pesos por mes, la mitad del alquiler del departamento donde viven, la mitad de los impuestos y la prepaga. Sin embargo, ella va por más: quiere que su ex aporte en relación a sus altísimos ingresos mensuales que según trascendió serían de 500 mil dólares.
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