menu
search
Espectáculos Paula Bernini | TN |

Paula Bernini respondió a las denuncias por maltrato en TN: "Estoy tranquila y sé cómo soy"

La periodista negó las acusaciones en redes sociales y cerró su descargo con una canción de Natalia Oreiro: “Que digan lo que quieran”.

Después de varios días de rumores y versiones cruzadas, Paula Bernini rompió el silencio. La movilera de Todo Noticias (TN) negó las acusaciones de maltrato laboral que circularon en redes y programas de espectáculos, y aseguró que está “tranquila” con su accionar.

“Después de reírme un poco, pero también de sorprenderme con las cosas que se decían de mí… quiero decirles que entiendo el juego de los medios”, expresó Bernini en un video publicado en sus historias de Instagram. “Entiendo que cuando una persona tiene determinados puestos que se destacan en la tele, es lógico que se hable de ellas”, agregó.

LEER MÁS ► Se conoció lo peor de Paula Bernini y sorprendió a todos: "Mala compañera"

Las denuncias habían sido difundidas en el programa Mediodía Bien Arriba, donde la panelista Melina Vinci aseguró que Bernini “hizo llorar a muchísimas productoras” y la acusó de usar términos despectivos hacia sus colegas.

Aunque evitó confrontar directamente con quienes la señalaron, la periodista defendió su forma de ser: “Con la mano en el corazón, les digo: estoy tan tranquila de que cada uno de mis compañeros dentro del canal y también muchos colegas fuera del canal pueden dar fe de cómo soy, cómo trato a la gente”.

“Soy súper pasional, tal cual me ven en cámara, pero jamás sería irrespetuosa. Jamás trataría mal a alguien. Al contrario, siempre respeto el trabajo del otro y la opinión del otro”, aseguró.

Embed

En su descargo, también agradeció el respaldo de Carlos Monti, quien cuestionó la veracidad de los chats filtrados, y de Nancy Duré, con quien compartió años en los pasillos del canal.

Con ironía, Bernini se preguntó: “¿Maltratadora? Me da risa cuando dicen que soy maltratadora”. Y cerró el video con la canción “Que digan lo que quieran” de Natalia Oreiro, en una clara señal de que prefiere no engancharse con el escándalo.