Watkins había alcanzado fama mundial a comienzos de los 2000 como líder de Lostprophets, grupo que vendió millones de discos y llegó a encabezar listas tanto en Reino Unido como en Estados Unidos. La banda se disolvió en 2013, luego de que su vocalista fuera arrestado y condenado por delitos de extrema gravedad, entre ellos el intento de violación de un bebé.
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“Watkins utilizó su estatus y fama mundial para manipular a la gente y abusar sexualmente de menores”, había declarado en su momento Des Mannion, jefe del servicio penitenciario de Gales.
lostprophets
Lostprophets se disolvió en 2013 tras el arresto de su líder; el resto de los músicos formó luego la banda No Devotion.
Del éxito al escándalo por crímenes contra menores
Lostprophets nació en 1997 en Pontypridd, Gales, y se convirtió rápidamente en una de las bandas más influyentes del rock alternativo británico. Con temas como Last Train Home y Rooftops, el grupo alcanzó el éxito internacional. Sin embargo, la carrera de Watkins terminó abruptamente en 2012, cuando fue arrestado y posteriormente condenado por delitos sexuales que conmocionaron a la opinión pública.
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Tras su detención, los demás integrantes disolvieron la banda y expresaron su repudio hacia su excompañero. Más tarde, formaron un nuevo proyecto musical llamado No Devotion, junto a Geoff Rickly, cantante de Thursday. Desde entonces, la música de Lostprophets ha sido retirada de la mayoría de las plataformas, y el nombre de Watkins quedó asociado a uno de los casos más oscuros en la historia del rock británico.