En la segunda gala de eliminación de MasterChef, los participantes tuvieron que cocinar tres platos a partir de determinados ingredientes, a partir de una pirámide de tres niveles que tenían en cada estación de trabajo.
Así, a los participantes primero les tocó cocinar un plato con tomate cherry en quince minutos, otro a base de palta y jalapeño en veinticinco y uno a base de hinojo, naranja y azúcar en media hora.
Los participantes que realizaron el mejor plato a base de tomate cherry y a base de jalapeño y palta fueron Rodolfo y Daniela respectivamente, quienes se llevaron los elogios de Donato de Santis, Damián Betular y Germán Martitegui.
Como si esto fuera poco, esto fue lo que los habilitó a subir al balcón y pudieron saltarse la última prueba de la noche, a partir de la cual el participante que hiciera el peor plato tendría que despedirse del certamen.
Los ingredientes que sí o sí debían estar presentes en el plato final eran el hinojo, el azúcar y la naranja. De esta forma, la mayoría de los participantes optó realizar proteínas agridulces como el cerdo.
El mejor plato de esta tanda fue realizado por Carlos, quien sorprendió al jurado y se llevó todos los halagos de Damián Betular y Germán Martitegui. A continuación, el jurado salvó a Silvana y a María Sol. De esta forma, el peor plato estaba entre Micaela, Candelaria y Delfina.
Lamentablemente, fue el momento de despedirse de Micaela, que se mostró agradecida con el jurado y con la experiencia ganada. Al mismo tiempo, los tres jurados le dieron todos sus buenos deseos y elogiaron su cálida personalidad.
Así Mica, con lágrimas pero riendo, se despidió de MasterChef y de sus compañeros.
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