Tamara Báez se mudó de casa "para más seguridad", según contó en sus redes sociales. Está sola con su hija Jamaica y cuando la beba duerme aprovecha para ordenar su ropa, zapatillas y maquillajes. Mientras acomodaba todo eligió hacer un primer plano de una de sus últimas compras: un labial morado en forma de pene.
"¡Qué carajos!", pronunció entre risas en su cuenta de Instagram. En su tocador se vieron sus perfumes favoritos -de Christian Dior- y las muñecas Bratz que le regaló L-Gante. Las mismas cuestan más de 20 mil pesos.
En las últimas semanas, Tamara fue noticia por la cantidad de retoques estéticos que se hizo. Apostó a un microblanding en las cejas, pestañas xxl, ácido hialurónico en los labios y pronto se arreglará la dentadura con ortodoncia. La cirugía de aumento de senos tendrá que esperar un poco, ya que todavía se encuenta amamantando.
Aunque no es una persona conflictiva, Báez siempre se encuentra con mensajes malintencionados y no duda en defenderse. Ya está bastante cansada de que opinen de su cuerpo y esto hizo que se animara a hablar de su problema de salud. "Ahora estoy en el proceso de aumentar de peso. Me salto tiroides y Jami (su hija) me está consumiendo literal. En vez de criticar, guarden sus palabras”, comentó. Horas después, tuvo que enfrentar a una mujer que la cuestionó como madre. “Señora, estoy las 24 horas con ella y la tengo hermosa, sin un rasguño. Tengo la posibilidad de tener tres niñeras si quisiera, pero acá estoy, voy con ella para todos lados”, expuso.
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