Es que una de las consignas del conductor fue que pasaran al punto de encuentro aquellos que se sintieron cerca de la muerte.
Fue entonces cuando Jairo dio un paso al frente y conmovió a todos con su experiencia.
“Fue un vuelo de línea, pero había aviones más chicos que tenía Air France, la compañía se llamaba Air Alps, que hacía Los Alpes”, comenzó.
Y continuó: “Yo iba a cantar esa noche en la estación de ski que se llama Cours Hubbell, que es la estación de ski más grande del mundo. Los músicos ya estaban ahí, porque venían desde Ginebra, y yo venía desde París”.
“Tomamos el avión normalmente y parece ser que hubo un error en el informe meteorológico y se metió en una tormenta de hielo. No de nieve, de hielo”, comenzó a relatar el artista.
Y prosiguió con su relato. “Yo iba en la primera fila, lo ves al piloto, no es una cabina, está el piloto, el copiloto y una azafata. La azafata se puso a llorar, el copiloto no sabía qué hacer y miraba para todos lados”.
“Lo empezaron a insultar al piloto como locos, la mayoría eran franceses, el 90 por ciento”, dijo.
“Y el avión se movía, mucho, y sobre todo escuchabas los golpes de los pedazos de hielo pegando en el avión”, contó.
“De repente el avión hace así (hace el movimiento con las manos) y se da vuelta, cabeza abajo, y después volvió a ponerse de nuevo, dos veces eso”, recordó, ante el asombro de Andy y el resto de los invitados.
“El problema era, nos decía el copiloto, nos explicaban, era un griterío, gente llorando, el problema era que pegara el ala, que tuviera un contacto cualquiera, cualquier parte del avión, con la montaña”, explicó.
“¿Y qué pensaste, que se caía ya?”, le consultó Andy Kusnetzoff.
“Sí, yo pensé que se caía. Entonces yo lo que hice fue, me puse la cabeza así en las rodillas, estaba en la primera fila, y solamente pensé, aislé completamente mi mente, en mi mujer y mis hijos”, concluyó el cantante.






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