El nacimiento de Timoteo, el tercer hijo de Juana Repetto y Sebastián Graviotto, trajo alegría a la familia pero también un inesperado cruce mediático. La polémica estalló cuando el abuelo del niño, Nicolás Repetto, compartió en su cuenta de Instagram una fotografía íntima de Juana sosteniendo al bebé en brazos.
El conductor no contuvo la emoción y reveló el rostro del recién nacido antes que la propia madre, quien suele manejar con cautela la exposición de sus hijos en plataformas digitales.
El posteo eliminado de Nicolás Repetto que desató el escándalo
La publicación cosechó miles de "me gusta" y felicitaciones en cuestión de minutos, pero desapareció del perfil del animador poco tiempo después sin explicaciones oficiales. Este movimiento alimentó de inmediato las versiones de un quiebre entre padre e hija. Según trascendió, Juana habría manifestado su furia ante lo que consideró una falta de respeto a sus tiempos y a la privacidad de su familia en un momento tan sensible.
En el programa Infama, la periodista Karina Iavícoli aportó detalles sobre el estado anímico de la joven. "Ella no lo había hecho, y él lo hizo antes que ella", sentenció la panelista para explicar el origen del conflicto. Nicolás habría decidido eliminar la imagen para intentar calmar las aguas y respetar la voluntad de su hija, quien atraviesa los desafíos emocionales propios del puerperio.
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Nicolás Repetto hizo una publicación en Instagram que desató el enojo de su hija Juana.
La influencer utiliza sus redes sociales como una herramienta de trabajo y un espacio para compartir su maternidad de forma planificada. Por este motivo, la "primicia" de su padre desequilibró la dinámica que ella pretendía sostener para el nacimiento de Timoteo. Allegados a la familia aseguran que Juana prefiere mantener el control total de las situaciones que involucran a sus hijos, especialmente durante los primeros días de vida.
Aunque el posteo ya no figura en la cuenta de Nicolás Repetto, el registro de la foto ya circula por diversos portales, dejando en evidencia la interna silenciosa que atraviesan. Mientras Juana se refugia en el cuidado de su nuevo bebé y sus otros dos hijos, el conductor mantiene el silencio, esperando que el tiempo ayude a recomponer el vínculo tras el error digital que empañó el festejo familiar.