Gran Hermano sancionó a Matías por tapar el micrófono tras un polémico comentario sobre "La Bomba" Tucumana
El participante recibió una dura sanción y quedó directamente en la placa de nominados luego de que la producción detectara una grave falta al reglamento.
El polémico video de Matías Hanssen que desató el repudio en las redes.
Matías Hanssen recibió una dura sanción dentro de la casa de Gran Hermano luego de que los productores detectaran que había intentado ocultar un comentario. La medida llegó después de que un video del episodio se viralizara en las plataformas digitales y generara fuertes críticas por parte del público, lo que obligó al Big a intervenir de manera inmediata para aclarar la norma del juego.
Te podría interesar
El comentario de Matías Hanssen que indignó a la producción de Gran Hermano
El conflicto estalló durante una charla privada en la habitación, donde Hanssen y Tati Luna estaban recostados mientras Gladys “La Bomba” Tucumana salía del cuarto rumbo a la pileta. Segundos después de que la cantante cerrara la puerta, el participante tucumano tapó deliberadamente su micrófono y, según registraron las imágenes de las cámaras, le susurró a su compañera: “Decí que estamos entre los blancos”.
La frase se filtró rápidamente a través de la transmisión en vivo de Telefe, provocando indignación en las redes sociales, donde cientos de usuarios exigieron sanciones severas e incluso la expulsión inmediata del jugador. Ante la repercusión del hecho, la producción convocó al participante al confesionario para comunicarle la advertencia de la autoridad máxima del programa.
La sanción de la producción de Gran Hermano
En ese espacio, el Big señaló la gravedad del asunto de forma contundente: “Cuando La Bomba sale del cuarto de tapas el micrófono y se escucha una frase que podría ser tomada como racista”. Hanssen intentó defenderse rápidamente y negó la acusación ante las cámaras: “No, no, jamás diría una cosa así”.
Posteriormente, la voz del programa vocalizó la norma frente a toda la casa y explicó los límites estrictos que rigen en Gran Hermano: “Ustedes ingresaron por propia voluntad a un juego de exposición.
Esta casa tiene decenas de cámaras, micrófonos, justamente para mostrar todo lo que pasa”. En el mismo discurso, advirtió a los jugadores sobre los mecanismos de control: “Con el objetivo de no ocultar nada de lo que ustedes dicen, también está prohibido susurrar o tapar el micrófono”.
El Big subrayó que el episodio no representaba un acto aislado dentro de la convivencia y recalcó que “esto constituye una grave falta al reglamento”. Asimismo, reprochó la costumbre reiterada de cubrirse la cápsula del micrófono para cuchichear y dejó en claro que la producción no pasaría por alto ningún intento de ocultar información.
El veredicto final hacia el participante tucumano fue drástico: “Mi decisión es la siguiente: Hansen, ya formás parte de la siguiente placa de nominados. Además, te retiro el derecho de participar de la próxima prueba de líder”. Visiblemente afectado por la resolución, Matías Hanssen ensayó un descargo para intentar justificar sus dichos: “Si lo tengo que contextualizar, sólo me puedo referir a que yo y Tati éramos los blancos de la placa”.
Finalmente, la autoridad del reality cerró el encuentro con una última y severa advertencia para todo el grupo de competencia: “Espero que esta conducta no se repita. De lo contrario, me vas a obligar a tomar medidas mucho más severas. Nada más”. Con esta resolución, la producción confirmó que seguirá de cerca el comportamiento del jugador y que cualquier reincidencia podría costarle la eliminación directa del formato televisivo.




