José María Muscari recuperó parte del dinero tras el escándalo en la fiambrería de su barrio
El director teatral confirmó que los dueños del comercio admitieron un error de facturación y le reintegraron $50.000.
El productor teatral logró solucionar el malentendido económico con el comercio gastronómico de Buenos Aires.
Después de que su descargo en las redes sociales se volviera viral, José María Muscari contó cómo terminó el conflicto con la fiambrería del barrio porteño de Recoleta. El establecimiento comercial le había cobrado originalmente la cifra de $90.000 por cortar en fetas un kilo de jamón crudo que le habían regalado semanas atrás.
Te podría interesar
La "estafa" que sufrió José María Muscari
Todo comenzó cuando el productor teatral llevó una pieza entera que había recibido en la localidad bonaerense de Junín para que los empleados la fetearan. Su idea original consistía en compartir una parte del alimento con el elenco de la obra Sex durante el partido entre la Argentina y Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, además de guardar el resto envasado al vacío para el consumo personal.
Sin embargo, al momento de pasar por la caja se llevó una desagradable sorpresa debido al elevado costo del servicio. Indignado por la situación, el dramaturgo publicó un descargo en formato de video en sus plataformas digitales donde calificó la situación como “el robo del siglo”. En esa misma publicación, admitió que nunca había preguntado el precio de antemano porque asistía habitualmente al lugar.
La fiambrería se contactó con José María Muscari
La repercusión mediática del reclamo fue inmediata. Ante la ola de comentarios en internet, los responsables de la fiambrería se comunicaron de urgencia con el artista para reconocer un error administrativo en el cobro del ticket.
“Hoy se comunicaron conmigo y me dijeron que había un error… me reembolsaron 50 mil pesos”, reveló Muscari en diálogo con el programa Lape Club Social, emitido por la señal América.
Aunque el director reconoció que desconoce si la devolución fue una consecuencia directa de la viralización del video, valoró el rápido gesto de los encargados del negocio para enmendar la situación. Asimismo, explicó las razones por las cuales decidió preservar la identidad del local en sus declaraciones públicas.
“No dije cuál es el negocio, ni lo voy a decir porque no me gusta quemar a la gente, porque es su laburo, son empleados y es un momento sensible”, sostuvo el productor con cautela.
El creador de la experiencia teatral Sex también hizo una profunda autocrítica por no haber consultado el valor real de la contraprestación antes de dejar la mercadería sobre el mostrador de atención al público.
“Hago mea culpa, fue muy fresco de mi parte no haber preguntado previamente, pero como es una fiambrería de la que soy cliente jamás me imaginé que me iban a cobrar 90 mil pesos”, expresó el entrevistado.
Finalmente, desde la gerencia del comercio le explicaron que el personal del local informó de manera incorrecta el precio de la planilla y que el costo real del servicio técnico era de $40.000, motivo por el cual le reintegraron los $50.000 de diferencia de forma inmediata.
A modo de reflexión final, Muscari consideró que este tipo de situaciones comerciales ocurren con demasiada frecuencia en la actualidad debido a la falta de transparencia en los valores de la economía diaria.
“La gente a veces se abusa porque algo no está regulado o el precio no está exhibido”, afirmó el director, y aseguró que muchas personas se sintieron plenamente identificadas con su experiencia personal porque “pasa mucho que los negocios se avispan y te cobran cualquier cosa”, concluyó.




