El duro desafío de Zendaya en el rodaje de "La Odisea", la nueva película de Christopher Nolan
La actriz de Hollywood reveló la insólita complicación física que sufrió debido a las temperaturas extremas de Islandia.
Pese al mal momento, el exigente director británico elogió su desempeño y despertó celos en el elenco.
La expectativa por el nuevo proyecto cinematográfico de Hollywood no para de crecer a medida que se acerca la fecha de su debut en las salas. La Odisea, la nueva película del aclamado director Christopher Nolan, llegará a los cines el próximo jueves 16 de julio. Basado de forma directa en el relato clásico de la literatura universal escrito por Homero, este largometraje se perfila como uno de los mayores estrenos del año a nivel global.
Te podría interesar
Para llevar adelante semejante puesta en escena, el realizador británico logró reunir un elenco de lujo encabezado por grandes figuras de la industria como Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, Robert Pattinson, Charlize Theron y Zendaya, entre otras estrellas internacionales. Y fue justamente la protagonista de la exitosa serie Euphoria quien, en el marco de una reciente entrevista, confesó detalladamente qué fue lo más duro de atravesar en dicho rodaje.
El boicot físico de Zendaya y los nervios ante Nolan
Durante su participación en el reconocido podcast Happy Sad Confused, la actriz relató de forma descontracturada que sus primeras jornadas de filmación se desarrollaron en los impactantes paisajes de Islandia. La región geográfica presentaba marcas térmicas extremadamente bajas durante las extensas jornadas de grabación.
Por ese motivo principal, la joven artista explicó ante los micrófonos que apenas tenía la capacidad física de mover los músculos de la cara para lograr pronunciar de manera correcta sus líneas de diálogo en cada toma. Esa compleja encrucijada física le sumaba una dosis extra de nervios a la exigente experiencia de trabajar bajo las órdenes minuciosas de Nolan, considerado unánimemente como uno de los nombres más respetados de la industria cinematográfica actual.
En el transcurso de la charla con el conductor del ciclo, la intérprete brindó precisiones sobre la desesperación que sintió en pleno set escandinavo al notar que su cuerpo no respondía de la forma en que lo tenía planeado.
“La cosa era así. Yo tenía mis líneas y quería hacer las cosas bien. Pero me empecé a boicotear. Estaba particularmente frio, estábamos en Islandia. Mi boca simplemente estaba congelada. No podía pronunciar nada. Mi boca no se movía, y era literal. Y me salió algo tipo “bla, bla, bla”. Fue una vergüenza”, detalló Zendaya con total honestidad.
A pesar del mal trago inicial ocasionado por las inclemencias del tiempo, la estrella internacional admitió que la felicidad de formar parte de una superproducción de semejante envergadura terminó pesando mucho más en la balanza que cualquier tipo de contratiempo climático.
"Perodebo decir que el solo hecho de estar en esa situación...", continuó la intérprete para profundizar sobre el torbellino de sensaciones encontradas y agregó de inmediato: “Fue una placer tan grande tener la posibilidad de compartir escenas con personas que admiras. Entonces una parte de vos tiene que separar las cosas. Focalizarte, trabajar. Pero estaba tan conmovida y entusiasmada de estar ahí, que quería entregar mi mejor trabajo”.
Afortunadamente para la tranquilidad de la joven actriz, sus temores iniciales respecto a no dar la talla frente a las cámaras resultaron estar completamente infundados. El propio realizador del film se encargó de tirar por tierra cualquier duda sobre el desempeño de la artista en el set de grabación.
Nolan, en distintas ruedas de prensa, llegó a referirse a su experiencia de dirigir a la actriz y consideró de forma contundente que ella “siempre fue perfecta” durante las semanas de trabajo compartido en el continente europeo.
Esta catarata de elogios públicos por parte del exigente cineasta hacia la labor de la actriz no pasó desapercibida para el resto de sus compañeros de reparto.
La devoción del director por el desempeño de la protagonista femenina terminó generando divertidas escenas de celos profesionales entre Tom Holland y Matt Damon, quienes bromearon abiertamente en el detrás de escena sobre el favoritismo del director hacia su compañera de elenco en esta ambiciosa adaptación helénica.





