Gran Hermano organizó un "retiro espiritual" de urgencia para frenar las peleas en la casa

La producción de Telefe armó una actividad de relajación con cuencos tibetanos y sahumerios a horas de la gala de eliminación.

Los jugadores compartieron una jornada de meditación guiada, pero la desconfianza mutua arruinó la estrategia de la producción.

Los jugadores compartieron una jornada de meditación guiada, pero la desconfianza mutua arruinó la estrategia de la producción.

La casa de Gran Hermano vivió momentos especiales en las últimas horas. Los jugadores participaron de distintas actividades de relajación y conexión grupal para bajar las tensiones, como parte de un retiro espiritual improvisado. El reality de Telefe recurrió a esta experiencia "de urgencia" con el objetivo de armonizar la convivencia entre los hermanitos y terminar con varias semanas de peleas constantes, justo a horas de una nueva gala de eliminación.

Cómo fue la experiencia espiritual en Gran Hermano

La producción del certamen obligó a los jugadores a prender sahumerios y alojarse en el salón de usos múltiples (SUM). El equipo técnico preparó ese espacio con una ambientación especial basada en cuencos tibetanos para lograr una verdadera introspección entre los convivientes.

Con la voz del Big guiando cada uno de los movimientos, los integrantes de la Generación Dorada se sentaron en el piso. La consigna principal los forzó a dejar las estrategias de lado por varias horas, alejarse de las denominadas "malas vibras" y desconectarse por completo del juego diario.

A pesar de que la idea original buscaba terminar con las rivalidades por un rato, el ambiente permaneció espeso. Las cámaras del programa registraron las miradas de reojo y la incomodidad entre los dos bandos claramente definidos que dividen la casa en la actualidad.

La actividad no logró sanar las diferencias extremas entre los líderes de los grupos. Uno de los nominados de la semana demostró el fracaso de la meditación apenas la producción dio por finalizado el encuentro en el salón común.

"Es imposible limpiar la energía acá adentro si hay gente que te vota y después te viene a abrazar con olor a sándalo", sentenció uno de los participantes al terminar la prueba.

De esta manera, el intento de pacificación dejó en evidencia que la tregua resulta inviable dentro del concurso. Los competidores guardan sus mayores energías para el veredicto del público en la próxima placa telefónica, donde se medirá la verdadera fuerza de cada sector.

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