Gino Infantino, una promesa de Rosario Central, cumplió 20 años ese viernes, y la AFA le preparó una torta en su honor. Claudio Chiqui Tapia, presidente de la entidad, se unió al canto de "feliz cumpleaños" y aplaudió después de que el jugador soplara las velas. Luego, se le entregó un perfume como regalo.
Después de la cena, hubo una visita especial. Rusherking. El rapero, originario de Santiago del Estero, visitó al equipo y se tomó una foto con Valentín Barco y Agustín Giay.
No es casualidad que el cantante haya elegido a estos dos jugadores, ya que Luka Romero, en una entrevista con Infobae, reveló que la habitación que comparten es la más animada.
El juvenil de Boca Juniors y el de San Lorenzo, quien además es el capitán del Sub 20, entablaron una gran amistad por haber compartido tantas selecciones juveniles (Sub 15 y Sub 17), por lo que incluso eligieron compartir habitación durante el torneo mundialista.
La Argentina debutará en el tan esperado Mundial Sub 20. Después de la decepción por su mal desempeño en el Sudamericano, la oportunidad que aprovechó la AFA de organizar el torneo en lugar de Indonesia brindó a esta generación de futbolistas una nueva oportunidad de demostrar su talento, y nada menos que ante su público. En este contexto, la concentración se caracteriza por la relajación en lugar de los nervios.
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El viernes, los jugadores disfrutaron de un día en el que comenzaron tomándose fotos con los fanáticos que se acercaron a la puerta del hotel NH, en el centro de la capital de Santiago del Estero.
Luego, entrenaron en las instalaciones de IOSEP, que se encuentra a menos de 20 minutos del hotel donde se concentran. Allí reinaba la alegría frente a las cámaras de prensa, incluso durante el "loco" (también conocido como rondo) que se pudo observar antes de que comenzaran los entrenamientos más formales dirigidos por Javier Mascherano.
En ese momento, los futbolistas y el entrenador declararon que no sentían presión alguna, y aunque podía haber ansias por saltar al campo, los nervios no los atormentaban. Esto quedó claro más tarde esa noche, cuando la alegría continuó después de la cena.
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