Cande Tinelli está contenta con su última operación. Se hizo una cirugía de nariz para "dulcificarla" y sus seguidores no tuvieron piedad. Una usuaria quiso saber por qué tiene una obsesión con los retoques estéticos y su respuesta fue más que clara.
“Me gusta mutar, si hay algo que no me agrada y puedo mejorarlo para sentirme mejor conmigo misma, lo hago. Me aburre ser siempre igual. Si algo no me hace feliz de mi cuerpo y tengo la posibilidad de cambiarlo o mejorarlo para sentirme mejor, no lo dudo un segundo. Así como hay gente que piensa distinto y se acepta como es, banco también, banco todo”, lanzó. Sus palabras dejaron en evidencia que pronto volverá a ingresar al quirófano, aunque es una incógnita saber qué se hará.
Semanas atrás, la hija de Marcelo Tinelli fue cuestionada pero por su alimentación. Mostró un canje de quesos veganos y le remarcaron que ella seguía comiendo carne. “Hay gente que me bardea fuerte, sobre todo los que son activistas veganos que los felicito y los admiro, pero entiendan que estoy en un proceso. Hay cosas que aún no puedo dejar por cuestiones de salud y porque soy humana y me cuesta”, se defendió.
Candelaria también recibió comentarios malintencionados por sus tatuajes y su constante transformación, pero no se quedó callada. “Estoy muy cansada. No me rompan más. No tengo un puto problema en decir que me hice en la cara: la nariz me la hice dos meses, me puse labios, me pongo bótox como cualquier persona”, sostuvo.
Temas
Te puede interesar



