A un año de la separación, Martín Baclini y Cinthia Fernández lograron tener un "vínculo" semiamistoso, donde reina la generosidad y buena onda. Él le prestó el departamento que tiene en Puerto Madero para que esté más cómoda cuando trabaja en la ciudad y ella, a cambio, organizó un reencuentro muy especial con sus hijas, que lo adoraron desde el primer día que lo vieron.
"A las nenas de Cinthia las volví a ver. No sólo una vez, sino que las vi varias veces. Siempre desde un lugar muy claro y sano. Ellas me llamaban y me decían que querían verme. Las nenas me mandan mensajes y corazoncitos porque tienen teléfono ahora. Yo le dije a Cinthia, si sumo en tu vida, voy", explicó el galán en diálogo con Mitre Live.
Y luego agregó: "Yo me voy a Escobar, las veo, cuando voy a Rosario, cuando vengo. Me mandan fotos. Empezaron equitación. Me vuelvo loco. Fue muy fuerte volver a verlas. Esas criaturas me enseñaron muchísimo. No sabía lo que era una relación con hijos, no tengo hijos. Y de repente llegaron cuatro mujeres a llenarme de amor. Son muy especiales las nenas de Cinthia. El abrazo que te dan es un abrazo diferente a todo. No me olvido más la primera y la última foto. Quiero estar en sus sueños, en su vida".
Luego, Baclini habló de la relación que mantiene ahora con la panelista de Los ángeles de la mañana. "Para mí el amor que tengo con Cinthia hoy es mucho más grande que cuando estábamos de novios. Es un amor sano y humano. Yo puedo estar para todo en su vida, lo único que no hacemos es la intimidad", concluyó.
Recordemos que la mediática sufrió mucho cuando se distanció de Martín, el hombre con el que había vuelto a creer en el amor tras la desilusión que se llevó con Matías Defederico, con quien se casó y tuvo a Charis, Bella y Francesca.
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