Tras la polémica desatada por la decisión del gobierno de la ciudad de Buenos Aires de prohibir en las escuelas la utilización del lenguaje no binario, denominado comúnmente lenguaje inclusivo, desde el Ministerio de Educación de Santa Fe indicaron que la Provincia no evalúa regular ni prohibir su uso en instancias escolares.
"Estamos trabajando fuertemente por la intensificación de la enseñanza de la lengua y la matemática, especialmente en la escuela primaria. Además, seguimos atentos los debates que se producen respecto a la lengua porque la lengua es un sistema simbólico que tiene mucha vida; es un aparato cultural vivo y los procesos culturales y sociales inciden sobre ella. Por eso hay neologismos, hay dialectos, hay lenguajes específicos como el lenguaje científico y surgen enfoques nuevos para enseñarla. No está en los análisis de la provincia pensar en una regulación o en una restricción del lenguaje inclusivo", sostuvo el secretario de Educación, Víctor Debloc.
El funcionario dijo que "si bien es cierto que para la enseñanza curricular de la lengua hay un uso formal del lenguaje que generalmente se desarrolla para que los estudiantes se alfabeticen en la escuela primaria, hay que admitir y reconocer que también hay sujetos que participan de la escolarización obligatoria, como los adolescentes y los jóvenes, que usan el lenguaje inclusivo como otra forma de dirigirse y comunicarse".
"Si eso sirve para fortalecer los vínculos, para que haya una mayor comunicación, una convivencia social reglada por un uso del lenguaje que es abierto, bienvenido. No vamos a sacar ninguna norma de prohibición", reafirmó e insistió en la necesidad de "asegurar en un Estado democrático las libertades para el uso del lenguaje".
"Prohibir el lenguaje inclusivo no garantiza mejor aprendizaje"
El pasado viernes, la ministra de Igualdad, Género y Diversidad de la provincia de Santa Fe, Florencia Marinaro, se expresó en desacuerdo con la decisión del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de prohibir el uso en las escuelas del lenguaje no binario. En esa oportunidad, la funcionaria sostuvo que la prohibición no garantiza más aprendizaje y que es necesario posibilitar que todos los estudiantes que transitan las escuelas puedan manifestar su identidad a través del lenguaje.
"Desde lo prohibitivo no ganamos nada. Creo que prohibirles a los y las jóvenes que están en la escuela manifestar su identidad a través del lenguaje no es la mejor manera de garantizar el aprendizaje de la lectoescritura. Por otro lado, es importante recordar que nadie está obligado al uso del lenguaje inclusivo: es sólo una herramienta más que tenemos a la hora de contarle algo al mundo o a la sociedad", argumentó Marinaro.
Además, la funcionaria afirmó que "el debate de fondo no se trata de lenguaje inclusivo sí o lenguaje inclusivo no: el debate que hay que dar es cómo nos nombramos, cómo nos nombran, y eso no está circunscripto únicamente al uso de la 'e', de la 'o' o de la 'a'. La prohibición, el castigo o el punitivismo no es la forma de garantizar el 'buen uso' de la lengua. Podríamos cuestionarnos un poco más si ese 'buen uso' que hacen las mayorías no deja a muchas identidades fuera".
"El debate tiene que ser siempre cuán inclusivos somos respecto de personas que conviven con nosotros y nosotras como sociedad. Es importante la sensibilización a partir de la capacitación con perspectiva de género y derechos humanos", agregó.
Finalmente, Marinaro hizo hincapié en la condición dinámica y continuamente cambiante del lenguaje: "El lenguaje evoluciona y muta porque es una construcción social, y las sociedades están en permanente cambio. En ese marco se dan estas variaciones, que no son ni más ni menos que producto de lucha de muchos movimientos sociales", cerró.
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