En un giro sorprendente de eventos, el precio de la carne revirtió su aumento inicial de un 50% en el mercado de Cañuelas, volviendo a los niveles anteriores a la devaluación.
Esta tendencia descendente no solo beneficia a los consumidores, sino que también promete aliviar el índice de inflación de alimentos de diciembre, estimado en un 30%.
Tras alcanzar $2.250 el kilo, el precio de la carne comenzó a disminuir debido a la falta de aceptación en las carnicerías. Con la disminución del consumo, el precio siguió cayendo, situándose ahora por debajo de los niveles del inicio de la administración de Javier Milei.
Impacto en la Inflación
La baja en el precio de la carne mitiga la inflación alimentaria, neutralizando casi 5 puntos de inflación. A pesar de reflejarse en parte en la inflación de este mes, la baja reduce significativamente la presión inflacionaria para el próximo mes.
Perspectivas Futuras
Se espera una caída del 8.7% en 2024, según la Bolsa de Comercio de Rosario(BCR). La producción disminuirá un 8% y las exportaciones caerán un 6.1%.
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Factores Determinantes
El sector ganadero iniciará un proceso de retención para recuperar el stock afectado por la sequía, lo que podría generar una presión alcista en el futuro. Se prevé una disminución del 9% en la faena, lo que reducirá la producción interanual.
La situación actual del mercado de la carne en Argentina presenta un alivio temporal en la inflación alimentaria, aunque las proyecciones a futuro indican posibles desafíos debido a la reducción en el consumo, la producción y las exportaciones. Este equilibrio delicado entre oferta y demanda continuará siendo un factor clave en la economía argentina.
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