La Secretaría de Comercio publicó una resolución que duplica la cantidad de productos que deberán recibir autorización oficial para poder ingresar a la Argentina. Hasta el momento eran 1.900 los productos que ostentaban “licencias no automáticas” de importación, y ahora con la medida proteccionista se suman 2.745 elementos más a la lista. Entre estos nuevos ítems figuran insumos para el sector textil e industrial, que juntos al papel son los rubros más afectados. En este paquete también están incluidos hilados y tejidos de distintas características y otros productos como las maquinarias.
Otro sector que también se verá afectado “licencias no automáticas” es el de la construcción, tanto el sector público como el privado. Entre los bienes que deben recibir autorización se encuentran topadoras, grúas, calefacción central, niveladoras y excavadoras. El listado incluye también maquinaria especifica utilizada por el sector agroindustrial.
Asimismo, la imprentas y rubros gráficos son otros sectores que tendrán dificultades para importar equipos y repuestos. La tecnología es otro rubro que se verá fuertemente afectado por esta nueva normativa que alcanzará a cajeros automáticos, televisores, celulares, entre otros.
En la misma línea, figuran medios de transporte que abarcan desde aviones y helicópteros hasta locomotoras y vagones de tren. La lista sigue y cada empresa deberá analizar su situación. En tanto desde la Unión Industrial Argentina (UIA) sostienen que no se debe ni se puede parar la producción.
La deuda pública es el principal motor de la inflación en Argentina
Las proyecciones de inflación de los analistas y las consultoras para 2022 cruzaron la marca de los dos dígitos y ya se ubican en el 100,3%. Lejos de desacelerarse, la suba de los precios está pegando un nuevo envión, impulsada por los aumentos tarifarios de agua, luz y gas, de los precios regulados por el Estado (caso prepagas, transporte, TV por cable e internet), mientras los precios de los alimentos no paran de subir.
Para 2023 las proyecciones inflacionarias se estiman en el 90,5%. En la base de esta inflación se ubica el endeudamiento público (del Tesoro Nacional y del Banco Central) que obliga a una fuerte emisión, a la suba constante de las tasas de intereses y a una devaluación de la moneda nacional.
Los intereses a pagar constituyen el principal gasto del Estado argentino. El Banco Central paga y/o capitaliza más intereses que el Tesoro Nacional. La deuda del Tesoro está contraída en un 70% en moneda extranjera y el resto en pesos ajustable por inflación o por dólar, de ambos el mayor.
Esta pesada carga de intereses, que es cubierta permanentemente con emisión monetaria y con más endeudamiento, es a la vez la causa primaria de la inflación porque ambas fuentes se usan fundamentalmente para sostener el costo financiero de la deuda total (fiscal y cuasi-fiscal) del país.





