Las proyecciones de inflación de los analistas y las consultoras para 2022 cruzaron la marca de los dos dígitos y ya se ubican en el 100,3%. Lejos de desacelerarse, la suba de los precios está pegando un nuevo envión, impulsada por los aumentos tarifarios de agua, luz y gas, de los precios regulados por el Estado (caso prepagas, transporte, TV por cable e internet), mientras los precios de los alimentos no paran de subir.
Para 2023 las proyecciones inflacionarias se estiman en el 90,5%.
En la base de esta inflación se ubica el endeudamiento público (del Tesoro Nacional y del Banco Central) que obliga a una fuerte emisión, a la suba constante de las tasas de intereses y a una devaluación de la moneda nacional.
Los intereses a pagar constituyen el principal gasto del Estado argentino.
El Banco Central paga y/o capitaliza más intereses que el Tesoro Nacional. La deuda del Tesoro está contraída en un 70% en moneda extranjera y el resto en pesos ajustable por inflación o por dólar, de ambos el mayor.
Esta pesada carga de intereses, que es cubierta permanentemente con emisión monetaria y con más endeudamiento, es a la vez la causa primaria de la inflación porque ambas fuentes se usan fundamentalmente para sostener el costo financiero de la deuda total (fiscal y cuasi-fiscal) del país.
El proyecto de presupuesto 2023 y el presente cuadro de situación del Banco Central (BCRA) devienen así en pruebas demostrativas de la trampa del sistema de deuda pública perpetua que condiciona en forma total y absoluta el crecimiento y el desarrollo de nuestra economía nacional.
Porque el principal problema de la Argentina es financiero, antes que económico, y si no se ataca primero el problema de la deuda, que es el que condiciona toda la política financiera, no hay política económica posible.
Ese es el diagnóstico y la conclusión del especialista Héctor Giuliano en base a los datos de deuda del Estado nacional, del Banco Central y las tasas que devengan esos endeudamientos.
Los números marcan lo siguiente:
- El Estado Argentino tiene la casi totalidad de sus pasivos financieros concentrados en una deuda que es bicéfala: la Deuda Fiscal del Tesoro Nacional –en cabeza directa del Estado Central– y la Deuda Cuasi-Fiscal a cargo del BCRA.
- El quántum de los Intereses a Pagar por el Tesoro Nacional en 2023 asciende a los 3.0 B$ (≡ 13.300 millones de dólares) –es sólo una parte del costo de esta deuda por partida doble, ya que coexiste junto con la del BCRA.
- El stock actual de deuda por Letras de Liquidez (LELIQ) del Banco –al 30 de septiembre de 2022– es de 8.8 B$ (≡ 60.000 millones de dólares) y estas letras, que son a 28 días de plazo, devengan una tasa de interés del 75 % Nominal (TNA), que equivale a una tasa Efectiva del 107 % (TEA), lo que significa que en un año se paga más Intereses que capital.
- A valores de hoy esto representa intereses a pagar por Leliq del BCRA de 6.6 B$ (≡ 45.000 Millones de dólares) en un año.




