Septiembre dejó una marca inédita en el mercado cambiario argentino. Más de 1,8 millones de personas compraron dólares en el mercado oficial por un total de US$5.080 millones, el monto más alto desde comienzos de 2018, según el Informe de la Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del Banco Central.
La escalada respondió al clima de incertidumbre electoral tras la derrota de La Libertad Avanza en los comicios bonaerenses del 7 de septiembre y en la previa a las elecciones legislativas nacionales.
Ese escenario disparó la cobertura en divisas de ahorristas y empresas ante un posible salto devaluatorio.
Aun con ese nivel de compras, la cuenta corriente del balance cambiario cerró septiembre con un superávit de US$ 5.510 millones. La mejora se explicó por la quita provisoria de retenciones a las exportaciones agroindustriales, una medida que incentivó la liquidación del sector.
El rubro “Oleaginosas y Cereales” fue el principal oferente de divisas, con ingresos netos por US$7.568 millones, mientras que las cuentas de “Bienes” e “Ingreso secundario” sumaron US$7.003 millones y US$11 millones, respectivamente.
Sin cepo, se aceleró la dolarización
dólar 2025 sube y baja
Antes de las elecciones, los argentinos se lanzaron al dólar y hubo récord de compra en siete años.
El récord de septiembre se enmarca en un proceso sostenido de dolarización desde el levantamiento parcial del cepo cambiario.
Desde entonces, los particulares ya acumulan compras por US$ 17.632 millones.
El ritmo mensual muestra una tendencia clara: US$ 2.048 millones en abril, 2.262 millones en mayo, 2.416 millones en junio, 3.408 millones en julio y 2.422 millones en agosto, hasta llegar al salto histórico de septiembre.
La volatilidad del mercado cambiario, potenciada por la baja credibilidad del esquema y la reacción ante las derrotas locales del oficialismo, marcó el clima financiero de las últimas semanas previas al triunfo legislativo de Javier Milei.
Ahora, con el nuevo resultado electoral, los analistas esperan una mayor calma cambiaria y un reacomodamiento de expectativas en los mercados.