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Economía

Qué son las Lebacs y por qué es clave el vencimiento este martes

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) afrontará este martes una desafiante megalicitación de Lebacs en la que vencerán $617.000 millones, y se pondrá a prueba la confianza del mercado en medio de la fuerte turbulencia financiera por la escalada del dólar, que este lunes marcó un nuevo récord de $25,51.

Este contexto de agitada situación financiera hace que hoy todo el mundo hable de Lebacs. Sin embargo, su alcance y e impacto en la situación del país no siempre son comprendidas.

A continuación, las claves para entender esta herramienta de política monetaria del BCRA.

Las Lebacs (Letras del Banco Central) son bonos en pesos que emite mensualmente el BCRA para financiarse a corto plazo y que el inversor puede vender en el mercado secundario.

Se colocan por licitación y la cantidad de oferentes determina el nivel de tasas. En la última colocación, en abril, la tasa a 36 días fue de 38% anual. El stock de Lebac a abril pasado era de 1,2 billones de pesos, un 66% más que en abril de 2017.

Al vencimiento el inversor recibe el capital más el interés pactado.

Es la ganancia que percibe el inversor que decide colocar e inmovilizar dinero por un determinado plazo en plazos fijos, Lebacs u otro tipo de activos. Es definido como un porcentaje de esa inversión.

Son un instrumento de política monetaria que utiliza el BCRA para absorber pesos del mercado (esterilizar pesos de la economía y regular la base monetaria) y contribuir al control de la inflación. También son un instrumento para influir sobre el mercado de cambios.

Las Lebacs son un instrumento que utiliza el BCRA para absorber pesos, que son retirados de la plaza a cambio de que los inversores adquieran estas letras. Al limitar la cantidad de dinero circulando en la economía, las autoridades de la máxima entidad monetaria intentan controlar la suba de precios.

De esta manera, la emisión de Lebacs y las tasas de interés son la herramienta que el BCRA implementa para intentar cumplir sus metas de inflación.

Para invertir en Lebac, el inversor primero debe abrir una cuenta comitente en una sociedad de bolsa o en un banco. Una vez que la tenga, puede empezar a suscribir Lebac 48 horas antes de la licitación.

Para los inversores minoristas, el piso para operar Lebac es desde los $ 1.000. Sin embargo, si se tienen en cuenta los costos, conviene arrancar con $ 30.000. Por hacer la operación, el agente de Bolsa cobra una comisión que va entre el 0,5% y el 1% del monto invertido.

Aquellos inversores que quieran invertir menos de $ 1 millón, deberán acudir al “tramo no competitivo” y elegir el plazo en el que quieren participar (va de 28 para el más corto a 252 días el más largo).

En este tramo, el BCRA siempre aceptará la oferta y determinará la tasa de corte, que es el interés que recibirá el inversor

En tanto, aquellos inversores que quieran invertir más de $ 1 millón, deberán ir a un “tramo competitivo” y pedir una determinada tasa para el plazo que quieren invertir. Si la tasa de corte es menor a la esperada, la oferta es desestimada, de lo contrario, es aceptada automáticamente.

Una vez que la Lebac vence, el Banco Central devuelve el monto invertido más el interés. El inversor recibe el dinero en su cuenta comitente, que puede retirar o reinvertirlo en otro instrumento.

Inversores medianos y grandes de Argentina y el exterior. Según estimaciones de mercado, un 60% de las Lebacs que vencen este martes están en manos de bancos oficiales y privados, el resto en poder de ahorristas y fondos de inversión, la mayoría extranjeros. Las altas tasas que ofrece el Banco Central han sido un aliciente para los inversores.

En el mercado secundario las Lebac a junio pagaban el viernes último un rendimiento de más de 40% anual.

La eliminación de restricciones al ingreso y salida de capitales que dispuso Mauricio Macri tras asumir la presidencia en diciembre de 2015 facilitó la operatoria especulativa llamada “carry trade ” en el mercado internacional y “bicicleta financiera” en Argentina.

Consiste en tomar préstamos a baja tasa en el mercado internacional, prestarle ese dinero al BCRA con tasas mucho más altas y al vencimiento usar los pesos para recomprar dólares. También resultó un excelente negocio para inversores locales por su bajo riesgo y alto rendimiento.

Cuando el inversor decide retirarse del negocio busca convertir su ganancia a una moneda fuerte, el dólar, ya sea para irse de la plaza argentina o para resguardarse de la inflación.

El Gobierno tiene una meta de inflación del15% para 2018, pero que estará por encima de 19% según el FMI y en 25% para los analistas locales.

El vencimiento del martes es el equivalente a casi el 60% del stock total del Lebacs. El BCRA ha recomprado títulos en el mercado secundario para achicar el vencimiento, aun pagando tasas altísimas. Los inversores dan por hecho que el Central pactará tasas más altas en la nueva licitación del martes para evitar que todos esos pesos alimenten aún más la corrida cambiaria.

La autoridad monetaria buscó reducir todo lo que pudo el volumen de vencimientos y decidió recomprar este lunes unos $24.000 millones, que se suman a los $32.000 millones rescatados el viernes último, según dijeron fuentes del mercado.

El organismo que conduce Federico Sturzenegger redujo, de ese modo, el nivel de vencimiento, que hasta el jueves último era de unos $673.000 millones.

El 5% del vencimiento se encuentra en manos de inversores extranjeros, cuyo proceder captará especial atención por parte del mercado, al tomarlo como parámetro del grado de “confianza”.

Las expectativas del Banco Central apuntan a alcanzar un nivel de renovación similar al de las anteriores licitaciones frente a una tasa más alta, que se ubica en torno al 40%.

En la licitación mensual de este martes, la autoridad monetaria intentará que crezca el interés por las inversiones en moneda local con los elevados retornos para quitar presión sobre el dólar y, a su vez, tratar de controlar la inflación.

Pretende, así, que los ahorristas apuesten al peso, en lugar de desarmar posiciones para comprar dólares, cuya demanda se mantiene persistente en entidades financieras y casas de cambio.

En ese escenario, el peso se devaluó 35% frente a la moneda norteamericana en lo que va del año.

Analistas consideraron que la disparada del dólar iniciada semanas atrás se dio por un desarme de posiciones en Lebacs que en primera instancia se debió a la vigencia de la retención del impuesto a las Ganancias para residentes en el exterior por el rendimiento financiero de operaciones con ese instrumento.

Fuente: iProfesional

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