Precio de la nafta: por qué no bajará de inmediato pese a la caída del petróleo
Tras la caída del precio internacional del petróleo por la tregua entre Estados Unidos e Irán, creció la expectativa de una baja en los combustibles. Sin embargo, la nafta no disminuirá de inmediato en Argentina.
Los valores de la nafta y el gasoil en el país quedaron directamente atados a las variaciones del mercado internacional.
Aunque el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán provocó una baja en la cotización internacional del petróleo y generó expectativas de un alivio en los surtidores, los consumidores argentinos no deberían esperar una reducción inmediata en el precio de los combustibles.
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Durante una entrevista en el programa Creo, el exsecretario de Energía Raúl Olocco explicó que, tras la aprobación de la Ley Bases y la desregulación del mercado interno, los valores de la nafta y el gasoil en el país quedaron directamente atados a las variaciones del mercado internacional. Sin embargo, aclaró que existen otros factores que demorarán el traslado de esa baja a los surtidores.
Por qué no bajará la nafta en el corto plazo
Oloco recordó que quedó atrás el esquema del denominado "barril criollo", mediante el cual el Estado desacoplaba parcialmente los precios internos de los movimientos externos.
"A partir de la aprobación de la Ley Bases, Argentina se rige en el mercado interno por los precios internacionales. Un conflicto a nivel mundial, por supuesto, interfiere en los precios internos del combustible", sostuvo.
En ese contexto, destacó el rol que tuvo YPF durante la reciente escalada del conflicto en Medio Oriente. Según indicó, la petrolera de mayoría estatal, que concentra alrededor del 55% del mercado local, optó por aplicar incrementos más moderados que los que el escenario internacional hubiera permitido.
"YPF actuó prudentemente y no tomó los picos de precio como los podría haber tomado tranquilamente", afirmó.
Por ese motivo, consideró que las empresas buscarán ahora recomponer márgenes de rentabilidad antes de trasladar completamente la baja del crudo a los consumidores.
"YPF va a tratar de tomar algo de ganancia de lo que fue en su momento los picos del precio del petróleo", señaló. Y agregó: "En el corto plazo no deberían bajar las naftas porque se puede intentar recuperar lo que no se ganó antes".
Cuándo podrían bajar los combustibles
Para el exfuncionario, la tendencia descendente terminará imponiéndose, aunque demandará tiempo. "Tendrá que bajar con el tiempo y alinearse con los precios internacionales, porque ese es el régimen que rige hoy en Argentina", remarcó.
En esa línea, explicó que el mercado petrolero es altamente volátil y está atravesado por fuertes componentes especulativos. "Ya hemos pasado crisis de este tipo, quizás peores, y hay mucha especulación. El petróleo es como las acciones", comparó.
Por eso, descartó que la reciente distensión geopolítica implique una rebaja inmediata en los surtidores."No esperemos que baje la semana que viene. Serán unos meses hasta que la cosa se acomode en Argentina", anticipó.
El nuevo escenario energético argentino
Más allá de la discusión coyuntural sobre el precio de la nafta, Olocco puso el foco en una transformación estructural de la economía argentina. Según afirmó, el país ya alcanzó el autoabastecimiento petrolero gracias al crecimiento de Vaca Muerta y comenzó a posicionarse como un proveedor confiable en el mercado internacional.
"Ya somos autosuficientes en cuanto a petróleo", aseguró. En el caso del gas, aclaró que todavía persisten necesidades de importación durante los picos de consumo invernal, aunque cada vez menores.
El especialista consideró que la participación de Argentina durante los últimos episodios de tensión internacional fortaleció su imagen como exportador serio.
"Argentina se ha posicionado como un posible proveedor serio de combustible. Antes no figurábamos en los mapas y ahora estamos siendo considerados a nivel internacional", destacó.
Energía y minería, los nuevos motores de divisas
De cara a los próximos años, Olocco proyectó un cambio profundo en la estructura productiva del país. A su entender, el tradicional liderazgo del complejo agroindustrial comenzará a compartirse con los sectores energético y minero.
"La balanza comercial energética es positiva para Argentina en los últimos dos años", señaló. Y concluyó con una proyección ambiciosa: "Hacia 2030 el país va a tener casi la misma cantidad de dólares por el sector energético y minero que por el agroindustrial".
En ese escenario, sostuvo que uno de los problemas históricos de la economía argentina podría empezar a quedar atrás. "Esto de 'no tenemos dólares' debería terminarse si hacemos las cosas más o menos bien", concluyó.





