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Economía Puerto | Rosario |

Los industriales advierten que el conflicto del puerto de Rosario "impacta en toda la cadena económica"

 Javier Martín, vicepresidente de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) sostuvo que el conflicto en la terminal portuaria rosarina "impacta en toda la cadena económica" y aseguró que "se deberían tomar medidas para encausar la situación".

El conflicto que protagonizan trabajadores portuarios y la conducción de la Terminal Puerto Rosario (TPR) continúa sin resolución y se suman reclamos que complejizan las negociaciones. Mientras que un grupo de trabajadores denuncia que quedó sin respaldo del gremio, entidades industriales reclaman que la paralización de las terminales están interrumpiendo los procesos productivos.

En diálogo con AIRE, Javier Martín, vicepresidente de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) sostuvo que el conflicto afecta a varios sectores de la industria y a la cadena económica de Argentina. “Es un conflicto que lleva más de un mes y que nos ha afectado profundamente. Hemos trabajado en silencio para ver si podíamos colaborar con alguna vía de solución y se fue extendiendo en el tiempo”, precisó Martín.

El vicepresidente de la federación informó que debido al conflicto gremial, hay insumos y repuestos que están parados en el puerto de Rosario.

Ante este escenario, desde Fisfe reclaman la intervención de autoridades del gobierno nacional y de la UIA para destrabar el conflicto.

“Impacta en toda la cadena económica. Se deberían tomar medidas para encausar la situación”, dijo el industrial quien concluyó que “el servicio portuario es esencial para la economía”.

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El vicepresidente de la federación informó que debido al conflicto gremial, hay insumos y repuestos que están parados en el puerto de Rosario.

El vicepresidente de la federación informó que debido al conflicto gremial, hay insumos y repuestos que están parados en el puerto de Rosario.

Un conflicto gremial que mantiene paralizado al puerto de Rosario y no permite la carga y descarga de contenedores amenaza a una buena parte de la producción de industrias que necesitan de los insumos de uso difundido, productos perecederos y críticos que, debido a esta problemática sindical, no pueden moverse por el país o embarcarse.

Ante esta situación, la Unión Industrial Argentina (UIA) presentó sus reclamos. En un comunicado, expresó: “A raíz del conflicto que mantiene paralizado al puerto de Rosario y que afecta el desarrollo de la actividad productiva desde hace un mes, la Unión Industrial Argentina (UIA) realizó gestiones ante las autoridades correspondientes. De acuerdo al monitoreo realizado por la entidad, al día de la fecha se mantiene inmovilizada la carga de más de 1000 contenedores”.

El conflicto gremial que se desarrolla en el puerto de Rosario ha paralizado, como se dijo, la carga y descarga de contenedores que se encuentran varados a la intemperie, afectando a las industrias que necesitan de los insumos de uso difundido, productos perecederos e incluso críticos allí contenidos, especialmente de los sectores alimenticio y farmacéutico.

Este conflicto, que ya lleva un mes de duración, se produjo como consecuencia de una serie de despidos realizados por la concesionaria de los muelles 1 y 2 del puerto santafesino, Terminal Puerto Rosario (TPR). Desde entonces la actividad está paralizada por una medida de fuerza del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), que incluso no aceptó una conciliación obligatoria dispuesta por la ministra de Trabajo, Kelly Olmos.

En este contexto, la UIA expresó: “Más allá del conflicto laboral entre el gremio y la empresa, la UIA manifiesta la necesidad de liberar cuanto antes la carga inmovilizada, razón por la cual ha solicitado al Ministerio de Trabajo se proceda a declarar la esencialidad de dicha actividad para no continuar afectando las cadenas de valor y restablecer el abastecimiento de bienes a lo largo del país”.

Además, según afirmó la entidad en su comunicado, esta parálisis –de la terminal que es una de las vías principales del circuito logístico hacia el exterior– perturba seriamente la operatoria de comercio exterior, generando el doble perjuicio de impedir el abastecimiento local y el ingreso de divisas al país.

Asimismo, la entidad fabril enfatizó que hay empresas argentinas –particularmente cerealeras, alimenticias, automotrices y exportadoras de electrodomésticos– que tienen compromisos de ventas y plazos acordados con clientes del exterior a los que no pueden responder, “generando paradas de producción, riesgos de pérdidas de mercados de exportación e incluso sanciones por el incumplimiento de los compromisos asumidos”.

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