La expansión del empleo no registrado es el dato sobresaliente del mercado laboral bajo el mandato del presidente Javier Milei. Y fue acompañado y alimentado por el cierre de empresas, otro fenómeno característico de esta época.
Estas conclusiones surgen de un informe de la Secretaria de Trabajo de la Nación que afirma que “la desocupación se contrajo por la expansión de la población ocupada, impulsada por los puestos no registrados en el sistema de seguridad social. En este contexto, el trabajo registrado total y el empleo asalariado registrado del sector privado se mantuvieron relativamente constantes”.
El empleo no registrado fue creciendo por la expulsión de empleados del sector público y también del sector privado de actividades en retroceso como la industria y la construcción.
industria y construccion PORTADA NOTA ISMAEL
El empleo no registrado crece por la expulsión de empleados del sector público y del sector privado de rubros en retroceso como la industria y la construcción.
A esto se agregó la caída del poder de compra salarial que llevó a que más integrantes de las familias salieran a buscar empleo, consiguiendo changas, trabajos temporales, sin registro en la Seguridad Social. Se estima que hay 8,5 millones de empleos informales.
El informe oficial destaca que:
La creación de empleo del último año no responde a la incorporación de trabajadores en puestos registrados, sino a la inserción laboral en posiciones no registradas, particularmente en el cuentapropismo informal. El trabajo registrado no fue el motor del crecimiento de la población ocupada.
La característica central de este proceso es que la totalidad de las nuevas inserciones corresponden a puestos no registrados en el sistema de seguridad social. Según estimaciones propias basadas en los indicadores publicados por el INDEC, la población ocupada no registrada en la seguridad social creció entre los terceros trimestres de 2024 y 2025 un 5,3%, mientras que la registrada cayó un 0,6%.
Los datos del SIPA refuerzan esta conclusión: el número de trabajadores registrados (excluyendo el monotributo social se mantuvo constante, confirmando que el sector formal no contribuyó a dinamizar el mercado laboral durante el período evaluado.
Cabe destacar que, si bien las modalidades ocupacionales mostraron un comportamiento heterogéneo (los trabajadores independientes registrados crecieron un 1,4%), el empleo asalariado privado se mantuvo relativamente estable (mostrando una ligera caída del 0,2%). En síntesis, tanto los indicadores relevados por la EPH como los procesados a partir del SIPA presentan un diagnóstico consistente respecto a la dinámica del mercado del trabajo correspondiente al tercer trimestre de 2025.
La desocupación se contrajo por la expansión de la población ocupada, impulsada por los puestos no registrados en el sistema de seguridad social.
Por su parte, entre altas y bajas, entre noviembre 2023 y octubre de 2025, se redujo la cantidad de empleadores en 21.046 casos (30 por día), según los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesado por CEPA.
En términos absolutos, “Servicio de transporte y almacenamiento” es el sector más afectado, con una pérdida de 5.042 empleadores.
En término relativos, el sector más afectado también es la “Servicios de transporte y almacenamiento”, que ha registrado una pérdida del 12,8% en el total de empleadores.
En el mismo período, se perdieron 272.607 puestos de trabajo registrados en unidades productivas (-2,77%), 393 puestos por día.
El sector “Administración Pública” es el más afectado en términos de pérdida de puestos de trabajo, con una disminución de 83.014 trabajadores.
En términos relativos, el sector más afectado es la construcción (-15,6%).