De esta forma, con un balance positivo, el año termina mejor de cómo empezó. Con algunos sectores recuperándose con fuerza como es el caso de la construcción. Impulsado fundamentalmente por el repunte en la obra pública y el sector privado a través del “boom” de créditos para la vivienda.
La industria pudo recuperar parte del derrumbe durante el 2016 y termina el año con números positivos, aunque no en todos sus sectores.
Entre las ramas que impulsan el crecimiento se encuentran: Automotriz, Metálicas Básicas y Metalmecánicas que crecen +7%, +8,6% y +9,1% acumulado a noviembre.
Entre las más castigadas, aparecen Textil que cae -8,6% e industria del Tabaco -3%.
Según el estimador de la actividad que realiza el INDEC, la economía creció en los primeros 10 meses del año un 2,8% respecto al 2016 y se encamina a cerrar el 2017 con un crecimiento estimado del 3%, en línea con proyecciones privadas.
En materia de precios, la inflación estuvo el centro de la escena, y el análisis tiene varias aristas.
Es cierto que a través de una dura política monetaria del BCRA, (altas tasas de interés) pudo desacelerar la escalada inflacionaria, pasando de un 40% en el 2016 a 23/24% cerrando este 2017.
Sin embargo, la autoridad monetaria no cumplió con la exigentes metas de inflación que propuso a principios del año (12% al 17%).

A pesar de los solitarios esfuerzos, el BCRA no pudo encauzar las expectativas de inflación a la meta propuesta.
Como instrumento principal ofrecía altas tasas de interés sin poder disciplinar a los precios debido a un contexto de alto déficit fiscal, inercia inflacionaria y reacomodamiento de precios relativos, vía ajustes de tarifas, que conspiraban con la propia meta oficial. A esto se suma la apreciación del tipo de cambio (atraso cambiario) y el efecto en el costo del crédito al sector productivo.
Finalmente, la política antiinflacionaria que aplicó el BCRA durante el 2017 se mostró inconsistente con el excesivo gradualismo fiscal por parte del resto del gabinete económico y faltando pocos días para el cierre del 2017 se “recalibraron” las metas de inflación para los próximos años a: 15% en 2018, 10% en 2019, manteniendo el objetivo final del 5%, recién para el año 2020.
En síntesis, el año termina con un balance positivo, principalmente si se lo compara contra un 2016 (año base recesivo), con la economía recuperando terreno.
Para el 2018, el Gobierno proyecta un crecimiento del PBI de 3,5%. Espera que la expansión del consumo continúe (3,3%), que la inversión se acelere (12%) y que las exportaciones se expandan más (5,6%) por el mayor crecimiento de Brasil. También prevé un mayor aumento de las importaciones (6,8%), por la expansión de la economía.
Si se cumplen con las estimaciones oficiales para el 2018, Argentina crecerá por 2 años consecutivos por primera vez desde el (2010/2011). De esta forma, se rompería la inercia de la última época, cuando se crecía en los años impares, los electorales, para volver a caer en los pares.
Queda como interrogante, saber cuál será el impacto de las reformas en materia económica que impulsó el Gobierno Nacional (Pacto Fiscal, Tributaria, Previsional y Laboral) la mayoría aprobada por el Congreso durante el 2017.
Por último, vale destacar que aún permanece en el “Debe” y como principal desafío: Reencauzar la economía, en base a un programa de políticas concretas, recomponer la delicada situación fiscal y de una vez por todas, retomar la senda del crecimiento económico sustentable en base de recetas reales de inversión en infraestructura y capital humano aprovechando el máximo potencial de los recursos, anteponiendo reglas del juego claras, previsibles y duraderas.
La inflación se desaceleró en relación con el pico alcanzado a mediados del año anterior pero no se lograron cumplir las metas propuestas por el Banco Central.
En 11 meses, según el INDEC, la inflación acumulada fue del 21%. Se estima que el 2017 cerrará cerca del 23,5%.
El ingreso de divisas del exterior vía colocación de deuda, hizo que el BCRA entrara en un proceso de recomposición de las reservas internacionales.
Durante el 2017 las reservas acumularon un crecimiento de u$s 16.842 millones
Luces amarillas en el comercio exterior, Argentina se encamina a cerrar un año récord de déficit comercial cercano a los u$s 8.000 millones.
La recesión de Brasil, el principal mercado para los productos argentinos, también contribuyó a que las exportaciones se estancaran.
Durante el 2017 el dólar volvió a cerrar por según año consecutivo por debajo de la inflación.
Desde el 1 de enero el dólar minorista creció 17,30%. Por debajo de la incremento de precios acumulado hasta noviembre del 21%.
El principal índice bursátil de Argentina coronó un año brillante al acumular una suba del 77,7% en 2017, que lo convirtieron en uno de los mercados más rentables en el mundo, gracias a las acciones de los sectores energético y financiero.
Medida en dólares, acumuló una ganancia superior al 60%, la más alta para el índice desde 2009.
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