Las paritarias no alcanzan para defender el salario real ante la inflación
Desde inicios de 2025, en paritarias, los salarios de convenio presentaron un comportamiento cada vez más diferenciado de los salarios efectivos.
Sindicatos y empresarios buscan acordar mejoras salariales “no remunerativas” o vinculadas al presentismo o al desempeño o a la productividad.
Las negociaciones paritarias de los convenios colectivos de trabajo, por el cepo salarial, han ido perdiendo protagonismo y fuerza para defender los salarios ante el avance de la inflación.
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“Desde principios de 2021, pero fundamentalmente desde inicios de 2025, los salarios de convenio presentaron un comportamiento cada vez más diferenciado de los salarios efectivos. Este comportamiento sugiere que el rol de la negociación colectiva en la determinación de los ingresos, que ha sido central en el pasado reciente, estaría perdiendo peso en la dinámica salarial actual”, reconoce la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Esta “pérdida de peso” está vinculada al cepo salarial que aplica la misma Secretaria de Trabajo, que lleva a que sindicatos y empresarios busquen acordar mejoras salariales “no remunerativas” o vinculadas al presentismo, al desempeño o a la productividad.
“Este cambio de criterio en la actualización salarial podría responder a que, en un contexto donde las remuneraciones reales ya se encuentran en niveles históricamente bajos, los empleadores procuran evitar reducciones adicionales en el poder adquisitivo que afecten la productividad y el clima laboral”, admite el informe de Trabajo.
En números
Según la Secretaria de Trabajo, en la comparación interanual, el poder adquisitivo del salario promedio de convenio registró una caída de 5% entre marzo de 2025 y marzo de 2026, mientras que el salario medio proveniente del SIPA evidenció una contracción más leve, de 1%.
No obstante, agrega el informe, se observa una marcada heterogeneidad sectorial. Un número reducido de convenios presentan variaciones reales positivas, destacándose Aceiteros (12,7%), Encargados de edificio (5,6%) y Transporte automotor (3,8%), sectores que lograron recomponer el salario real mediante el otorgamiento de incrementos nominales por encima del nivel de precios.
En contraste, algunos convenios exhiben estancamiento o caídas acotadas del salario real, ubicándose en torno a valores positivos cercanos a cero o levemente negativos (Bancarios, Concesionarios de autos, Entidades deportivas y civiles, Gráficos y Maestranza).
En el extremo inferior de la distribución, varios sectores muestran pérdidas reales significativas, con descensos superiores al 8%, como en los casos de Textiles (-12,3%), Gastronómicos (-9,5%), Calzado (-8,4%), Seguridad (-8,4%), Alimentación (-8%) e Indumentaria (-7,9%).
Esta dispersión refleja diferencias sustantivas en el poder de negociación salarial entre sectores y sugiere un impacto desigual del proceso económico sobre los ingresos laborales, generando brechas en términos de salario real entre actividades, señala la Secretaría de Trabajo.
La Consultora ACM señala, en comparación con noviembre 2023, el sector registrado continúa por debajo (- 9,3% real). Al interior, se observa que el salario real del privado registrado se redujo en 4,6%, mientras que el del sector público exhibe un ajuste más pronunciado (-17%).
En el caso de los salarios del sector público, para los empleados nacionales la caída es del 35,8% y la baja de los provinciales es del y 9,2%, según los cálculos del Instituto de Análisis Fiscal (IARAF).
En tanto, “de cara al 2026, el arrastre estadístico del mes de marzo, es decir bajo el supuesto que esos salarios reales se mantengan durante todo 2026, la situación del poder adquisitivo sería la siguiente: empleados privados formales tendrían una caída real de 3,9%, empleados públicos nacionales una caída del 5,2% y empleados públicos provinciales una caída del 1,8%”, prevé IARAF.








