Informalidad en el Gran Santa Fe: afecta a uno de cada tres asalariados y la cifra golpea más a los jóvenes
El fenómeno golpea especialmente a los jóvenes y a quienes tienen menor nivel educativo. Los datos surgen de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares que brinda el Indec.
Los menores de 24 años tienen una informalidad estructuralmente altísima, que osciló entre 65% y 75% en los últimos cinco años.
Uno de cada tres asalariados del Gran Santa Fe trabaja sin aportes jubilatorios. La informalidad alcanzó el 33,3% en el primer trimestre de 2026 y volvió a crecer respecto del año anterior. El fenómeno golpea especialmente a los jóvenes y a quienes tienen menor nivel educativo, según un análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec.
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La informalidad, que según el último dato se ubicó en 33,3%, viene creciendo si se toma como referencia el primer trimestre de 2022, cuando estaba en 28%. El recorrido no fue lineal —tuvo su pico en 2024, con 34,4%, y una baja en 2025, a 30,4%—, pero la tendencia de fondo es al alza.
Esa suba, sin embargo, es más moderada que la que muestra el promedio nacional. Gran Santa Fe mantiene una informalidad más baja que el país en los cinco años relevados, aunque la diferencia se achicó: en 2022 la ciudad estaba 7,9 puntos por debajo de la media nacional, en 2026, esa distancia bajó a 4,6 puntos. Hay que tener en cuenta que esta cifra corresponde exclusivamente a los trabajadores asalariados.
Más allá de los asalariados, la EPH también permite estimar la situación de registro de los cuentapropistas y patrones, aunque a través de una pregunta distinta: si en los últimos tres meses realizaron aportes como monotributistas, monotributistas sociales o autónomos.
En Gran Santa Fe, el 51,4% de los cuentapropistas y patrones no hizo ningún tipo de aporte —una proporción incluso mayor a la de los asalariados—. La diferencia según la categoría es marcada: entre los patrones, que tienen empleados a cargo, la informalidad baja al 17,1% pero entre quienes trabajan por cuenta propia y en soledad, trepa al 59,7%.
Nivel educativo e informalidad
Por otra parte, los datos oficiales muestran que esta problemática laboral también afecta en mayor medida a quienes tienen menor nivel educativo. Entre quienes tienen estudios universitarios, la informalidad casi se duplicó en cinco años (de 10,9% a 20,3%). Entre quienes tienen como máximo primaria completa, la suba también fue fuerte de 41,9% a 58,4%.
En los niveles intermedios (secundario incompleto y completo) el recorrido fue más irregular, con subas y bajas, pero en 2026 volvió a ubicarse en niveles similares o levemente superiores a los de 2022. Quienes tienen hasta primario completo, el 58,4% trabaja en la informalidad, entre quienes no terminaron el secundario, el 52,7%, entre quienes sí lo completaron, el 35,3%, y entre las personas con formación universitaria o superior, el 20,3%.
Los jóvenes son los más afectados
Los menores de 24 años tienen una informalidad estructuralmente altísima, que osciló entre 65% y 75% en los últimos cinco años. Fue fluctuando y bajó en algunos momentos, pero nunca perforó ese piso elevado. Por otra parte, en 2026 la informalidad del grupo de 25 a 29 años pegó un salto, hasta 61,2% en nuestra región —el nivel más alto de esa franja etaria en toda la serie—.
Ese dato se apoya en una muestra más chica que el resto de los grupos, por lo que conviene tomarlo con cautela, pero acompaña la lectura general: entre los más jóvenes, la informalidad no cede.
Contratos estables, pero sin aportes
Un dato que puede resultar contraintuitivo: la informalidad en Gran Santa Fe no se explica principalmente por trabajos temporales o changas. Según la EPH, apenas el 5,9% de los asalariados tiene un contrato por tiempo determinado, mientras que el 94,1% declara un puesto permanente o de planta —una proporción que se mantuvo estable en los últimos cinco años—. Es decir, la mayoría de quienes están en la informalidad tienen, en los hechos, un trabajo estable, pero sin que su empleador les realice los aportes jubilatorios correspondientes.
Esa misma precariedad se refleja en el acceso a los beneficios laborales básicos. En el primer trimestre de 2026, solo el 67% de los asalariados de Gran Santa Fe tiene vacaciones pagas, el 66,9% cobra aguinaldo, el 68,2% accede a días pagos por enfermedad y el 72,5% cuenta con obra social. Los cuatro indicadores cayeron con fuerza hasta 2024, mostraron una recuperación en 2025, pero volvieron a retroceder en la última medición de 2026, sin llegar a los niveles de cuatro años atrás
Los datos muestran un mercado laboral con una informalidad que, lejos de ser pareja, golpea de forma muy desigual: es más alta entre los jóvenes, entre quienes tienen menor nivel educativo, y se sostiene incluso en trabajos que formalmente son estables.
*Los datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que releva el Indec para el aglomerado Gran Santa Fe, en base a los primeros trimestres de 2022 a 2026. La informalidad se mide a partir de la proporción de asalariados sin descuento jubilatorio.










