En Santa Fe, un reciente informe de la Consultora Entropía revela una marcada brecha de género en la capacidad de ahorro y en las decisiones de inversión, especialmente en los jóvenes santafesinos, lo que refleja las desigualdades que existen y que limitan la autonomía económica de mujeres y varones.
En el Día Internacional de la Mujer, reflexionar sobre la independencia económica personal cobra especial relevancia. Tener control sobre nuestras finanzas no solo significa contar con dinero para afrontar el día a día, sino también tener la potestad financiera de que nuestras decisiones se tomen con libertad.
El informe, que recopiló datos durante febrero de 2025, revela que, en general, un 66,9% de los santafesinos afirmaron “no tener ahorros para invertir”.
Sin embargo, cuando se desglosan los resultados por género, las diferencias se hacen más evidentes: “mientras que el 52,5% de los hombres encuestados no tienen ahorros, un alarmante 85,6% de las mujeres de Santa Fe se encuentran en esa situación, reflejando una disparidad significativa” señaló a AIRE, Gastón Gervasio, co-director, junto con Josefina Uriarte de la firma Entropía Consultora.
En particular, este fenómeno es aún más marcado entre los jóvenes menores de 30 años. Mientras que el 42% de los hombres de esta franja etaria no tienen ahorros, el 85% de las mujeres jóvenes se encuentran en la misma situación.
Estos datos resaltan una inequidad de estructura económica que afecta a las mujeres desde temprana edad, limitando su capacidad de generar excedentes y proyectar una estabilidad financiera a futuro.
“En cuánto a las preferencias a la hora de elegir las alternativas de inversión tampoco están exentas de diferencias de género”, advirtió el ingeniero y diplomado en datos.
En términos generales, los hombres y las mujeres de Santa Fe tienden a optar por los instrumentos financieros más tradicionales y conservadores. Entre aquellos que afirmaron tener algún tipo de inversión, los más populares fueron el ahorro en pesos, los Fondos Comunes de Inversión (FCI), cuentas remuneradas de billeteras virtuales, y plazos fijos.
En este contexto, el 0% de las mujeres dijo invertir en criptomonedas, mientras que solo un pequeño porcentaje de los hombres, un 4,4%, se inclina por este tipo de activos de alta volatilidad, señaló.
Sin embargo, en cuánto a las expectativas de inversión de los santafesinos revelan ciertas diferencias de actitud frente a las decisiones.
Entropía profundizó el análisis al indagar en que invertiría si no existieran restricciones que limiten la decisión. Si las condiciones lo permitieran, el 36,7% de los encuestados afirmaron que preferirían invertir en el mercado inmobiliario (casas y departamentos), seguidos por opciones en pesos y dólares, con 30,1%.
Los instrumentos más riesgosos, como los bonos, acciones y criptomonedas, alcanzaron un 11,2% y 4,4%, respectivamente, lo que refleja una latente aversión al riesgo en la mayoría de la ciudadanía.
La independencia financiera otorga el poder de elegir, de crecer y de no depender de nadie para asegurar el futuro.
Lo más notable es que, de la mano de una mayor digitalización de la lógica de inversión, en el grupo de menores de 30 años, las tendencias parecen estar cambiando.
“Aquí, se observa un aumento en el interés por las inversiones más riesgosas, como las criptomonedas, bonos y acciones, mientras que las opciones tradicionales como los plazos fijos, ahorros en dólar, pesos e inmuebles pierden relevancia”, advirtió Gervasio.
Aunque los datos muestran una brecha alarmante en términos de ahorro y la forma en que hombres y mujeres invierten, en el último tiempo, de acuerdo a cifras oficiales, se destaca una mejora incipiente en la participación femenina en el mercado de capitales.
Según los datos de BYMA (Bolsa y Mercados de Argentina), del total de aperturas de nuevas cuentas comitentes en el primer semestre del 2024, necesarias para comenzar a invertir, el 38% de ellas fueron creadas por mujeres, una mejora significativa que supera el 32% alcanzado al cierre de 2023.
Este dato sugiere una tendencia creciente en la participación de las mujeres en actividades de inversión en el mercado de capitales argentino, lo que será sin dudas un indicador de cambio importante para las futuras generaciones.
Si bien la situación actual aún evidencia la clara desigualdad económica entre géneros, también ofrece oportunidades de cambio.
El acceso a la educación financiera y la facilidad de herramientas de inversión es esencial para nivelar el terreno de juego, señalaron a AIRE desde Entropía Consultora.
Las políticas públicas deben enfocarse en reducir la brecha de género, promoviendo la inclusión financiera para todos los niveles, profundizar los conocimientos básicos sobre finanzas personales desde temprana edad y alentar su participación activa en el mercado de inversiones.
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